3/1/09

¿Te Gusta Conducir?


La vida nos aguarda con sorpresas en cada esquina por la que cruzamos. Hoy aquí, mañana allí. No podemos predecir prácticamente qué será de nosotros en un año porque quién sabe qué nos deparará el mañana. A veces envidiamos a las personas cuya vida es predecible, aquéllas que saben dónde van a estar dentro de 6 meses: en el mismo lugar.


Si nos descuidamos llegará un día en que nos preguntaremos: ¿Cómo he llegado yo aquí? Analizamos la cadena de sucesos que nos han llevado a ese punto concreto de nuestra vida, sonreímos y pensamos: ¿Quién me iba a decir a mí hace un año….? Utilizando la ya explotada metáfora del anuncio de BMW, podemos decir que la vida es como una carretera, con sus curvas, sus altos y bajos, las autopistas, las carreteras tan transitadas día a día…

Hay etapas en la vida que están llenas de curvas. Si te sabes el camino, todo va bien, porque sabes lo que te vas a encontrar después de la siguiente. Pero ¿Qué pasa cuando no lo conoces? Vas a ciegas, sorprendiéndote con lo que encuentras al otro lado o asustándote porque es algo que no esperabas.


Otras etapas están llenas de altibajos. De repente estás subiendo la montaña, mirando a derecha o izquierda y admirando el paisaje que te rodea. Si lo asimilamos es como esos momentos en que nos paramos, tomamos altura y analizamos nuestra vida objetivamente, viéndolo todo desde fuera, desde arriba, con perspectiva. Sin embargo, todo lo que sube, baja. Al llegar abajo volvemos a ser la misma hormiguita que se afana por mirar por encima de la hierba, otra vez siguiendo el camino marcado para llegar a nuestro destino.


Hoy he descubierto una nueva visión de la carretera: La niebla. Esa molesta neblina que no te deja ver más allá de un par de metros. Te pones tenso, ahora sí que no vale conocer o no el camino, los baches y las curvas. Parece que no hay nada más en el mundo, que la carretera va a terminar repentinamente justo delante y que a los lados no hay más que precipicios. No hay estrellas que nos orienten o paisaje que nos entretenga. Me recuerda mucho a mi vida ahora mismo. De repente te descubres con la espalda y el cuello en tensión, siempre a la espera de lo que vendrá, sin nada demasiado claro… sin avisar aparece una curva cerrada, frenas para no salirte de la carretera y vuelves al camino marcado. Todo lo que ves a tu alrededor es difuso y lugares que en otras ocasiones son tranquilizadores o familiares dan miedo, te planteas incluso si sabes dónde cojones estás.


Sin embargo, la niebla se disipa en algún momento y es tan agradable el alivio que te olvidas casi de la carretera que se dibuja perfectamente enfrente de tus ojos. Los hombros se relajan, te fijas en todo lo que antes no veías: un cartel, las estrellas, más coches… Una larga línea negra aparece y te sientes seguro porque ahí está tu camino, bien marcado. Creo que muchas personas se toman la vida de igual manera que se toman la carretera: unos con respeto, otros a toda velocidad sin pensar en lo que viene después, otros se la toman a risa, o algunos como algo pasajero cuya única finalidad es llevarles a un fin concreto.



También debemos tener en cuenta las modalidades de viaje: cuando conduces solo, con compañía agradable, cuando vas en bus o con amigos a un viaje… porque no es lo mismo tomar decisiones durante 500 kms que acomodarte tranquilamente en tu asiento y esperar a que te indiquen que has llegado a tu destino. Yo creo que, además de disfrutar del camino, de lo bueno y de lo malo, de las sorpresas, también debemos aprender a disfrutar de cada desvío. Por ello, creo que la pregunta que debemos hacernos es: ¿Nos Gusta Conducir? O ¿preferimos que nos lleven?

1/12/08

El Clitoris: Ese Gran Amigo Olvidado

Dice la Wikipedia que el clítoris es el órgano eréctil que se encuentra en la parte superior de la vulva de la mujer. Etimológicamente clítoris en latín significa "Llave".

Así, en frío esa definición puede no significar nada. Pero el clitoris, además, es el único órgano del ser humano que solo sirve para proporcionar placer, no tiene más función que esa. No es como el pene que sirve también para la reproducción, por ejemplo. Tiene 4.000 terminaciones nerviosas que desembocan en él y unas 8.000 fibras nerviosas concentradas, esto es, más que cualquier otro órgano ya sea la lengua o la vagina (que, por cierto, apenas tiene sensibilidad ni terminaciones nerviosas). En algunas mujeres la concentración es tal que no soportan el contacto o estimulación directa del clítoris porque resulta excesivo, incluso llega a dolerles.



El clítoris es el gran olvidado en el mundo sexual. Pero, además, anatómicamente hay muy poca información al respecto. Es un área de investigación en la que, actualmente, solo se centran unos pocos investigadores (en su mayoría mujeres). En los libros de anatomía no suelen aparecer referencias a él o dibujos que muestren un poco más cómo es.

Para que puedan ver la poca importancia que se le ha dado históricamente al clítoris pondré un ejemplo. En 1559 un anatomista italiano fue el primero en estudiar en profundidad, e incluir el clítoris en un dibujo anatómico de la mujer. En la misma época, su maestro, realizó un detallado estudio sobre los órganos reproductores femeninos (sin incluir el clítoris). Éste último tuvo un gran éxito, siendo el primero totalmente ignorado.

100 años después algunos anatomistas comenzaron a darle gran importancia al clítoris porque pensaban que si la mujer no llegaba al orgasmo no quedaría embarazada, o lo que es lo mismo, porque pensaban que tenía una función reproductora. Nuestro gran amigo vuelve a caer, de nuevo, en el olvido de los estudiosos hasta 200 años más tarde cuando empiezan a incluirlo ya en los libros de anatomía y la medicina comienza a prestarle más atención.

La época de Hipócrates fue grandiosa para el placer femenino. Como pensaba que al tener un orgasmo la mujer expulsaba (igual que los hombres) esperma, y que ésto era indispensable para la reproducción, se investigó profundamente como estimular a nuestro "botón mágico". Esto contrasta con ello el hecho de que en las últimas décadas de 1800 y las primeras de 1900 se realizaban por toda europa ablaciones a las mujeres porque a algún brillante médico se le dió por decir que era el causante de la "histeria femenina" y que las mujeres, al tener un orgasmo, perdemos el control, por lo tanto lo mejor es extirparlo.

Actualmente, tan solo un 30% de las mujeres pueden tener orgasmos durante el acto sexual sin estimular el clítoris. Eso nos deja con un 70% (asimilen ese alto porcentaje) de mujeres que solo pueden obtener placer a través del clítoris. Los hombres no suelen prestarle mucha atención, no sé porqué asumen que percibimos más placer a través de la penetración de la vagina.

El clítoris ha sufrido una clara discriminación en todos los ámbitos de la vida. No se habla de ello, en las clases de Sexualidad que imparten en los institutos y colegios no se nombra, no se estudia anatómicamente... Es como si no existiera. Nosotras tenemos que adivinar que existe y los hombres saben de su existencia por las películas porno, básicamente.



Los hombres tienen que tener en cuenta todos estos datos y darse cuenta de que si realmente quieren que su pareja sexual obtenga placer tienen que hacer del clítoris su mejor amigo. Por lo menos, saber donde está y qué hacer con él. Os dejo una imagen con flechitas y todo por si alguno tiene dudas :)

La vagina está bien para la penetración pero donde esté el clítoris, amigos mios, ahí que hay una mujer satisfecha detrás.





Si a alguien le interesa más saber sobre el tema, muchos de estos datos los he sacado de un documental que se llama "El Clítoris". Se puede ver online y no dura más de una hora. Los 30 primeros minutos no tienen desperdicio.

30/11/08

Las Ventajas del Sexo

Este post se lo voy a dedicar a todos aquellos que toman el sexo únicamente como un medio de reproducción o como rutina e incluso obligación. He estado leyendo un artículo muy interesante sobre las ventajas que proporciona el sexo a nuestra vida. Hay muchisimas, tanto físicas como psíquicas.

Para empezar el sexo es una forma de ejercicio físico, practicar sexo tres veces a la semana equivale prácticamente a correr 120 kilómetros. No lo digo yo, lo dice un médico estadounidense que ha decidido sintetizar todas sus investigaciones en un artículo con todas las ventajas.

Además el sexo incrementa la oxigencación, reduce el colesterol, la aparición de dolores y protege la próstata. Además, para las mujeres, es beneficioso en el sentido de que aumenta la secreción hormonal que reduce el riesgo de enfermedades de corazón y de tracto vaginal. Durante el sexo también segregamos una hormona (llamada DHEA) que ha sido relacionada con la longevidad, el aumento de la líbido y la formación de masa muscular.



Un equipo de investigadores de la Universiad de Carolina del Norte (EEUU) estudiaron a unas 15.000 mujeres de las cuales las que habían practicado sexo regular en los últimos diez años tenian un menor índice de cáncer.

Por otro lado tenemos los beneficios psicológicos. El sexo hace que desparezca la depresión, disminuye el estrés, aumenta la confianza en tí mismo, hace que las relaciones sociales mejoren.... en fin! una laaarga lista de beneficios que no podemos ignorar. Después de leer todo esto con más detenimiento y profundidad (yo solo he hecho un pequeño resumen) impacta aún más que haya organismos o instituciones en todo el mundo que desaconsejan el sexo por que las actitudes "que solo persiguen la sarisfacción personal del instinto sexual, como la búsqueda del placer con uno mismo (masturbación) o con otra persona, suelen deteriorar la grandeza de la sexualidad humana". ¿Cuándo conseguiremos que nuestra sociedad acepte el sexo como algo bueno y saludable y no como una humillación, un tabú o algo sucio?


Aunque el sexo no tuviera todos los beneficios que acabo de nombrar solo por el hecho de proporcionar placer ya es bueno. Es algo físico, nuestro cuerpo lo necesita, tal y como necesita comer, dormir o ir al baño. Hay personas que lo conciben simplemente como un paso más para tener hijos. Creo que estos son los restos de una educación predominantemente religiosa o extremadamente conservadora que, en su momento, sirvió para controlar el índice de natalidad y la "moralidad" de las personas pero actualmente no tiene ningún sentido. Es como si comiéramos sólo porque el cuerpo necesita comer, pero no lo disfrutáramos porque es únicamente el medio para llegar a un fin. ¡Una locura!

Así que ya lo saben. ¡A follar mucho!

¿Sexo Estable o Esporádico?

¿Qué prefieres?

El Sexo estable está bien pero llega un momento en que se convierte en un sexo aburrido y sin sustancia, en una rutina más. Ayer ví un capítulo de una serie en la que un matrimonio hacía el amor. Ella pensaba en la lista de la compra mientras lo hacían y él en despedir al jardinero. No había pasión, era una imagen muy muy triste, un movimiento insulso, un vaivén aburrido, no había besos apasionados ni caricias eróticas. Solo ese "mete-saca" lento y tedioso. Por otro lado, estas imágenes se combinaban con las de el mejor amigo de él que estaba follándose a una tia que acababa de conocer. La diferencia era abismal. Entre éste último y su "ligue" había pasión, había juego, novedad, PLACER, era sexo en toda regla.

El sexo esporádico tiene ese punto de novedad, de las primeras veces que siempre son taaaaan apasionadas. Cuando hay tensión sexual entre dos personas y, después de un tiempo, finalmente acaban en la cama el sexo es maravilloso. Ambos tienen unas ganas tremendas de descubrir lo que hay detrás, lo que hay en la intimidad, en la oscuridad de una habitación. Dos personas que se desean, una vez en la cama, realmente lo disfrutan... Tocarse, besarse, descubrirse... y lo bueno del sexo esporádico es que no se da tiempo a que se pierda el interés.

El sexo estable está bien. Normalmente, además, va acompañado de amor y eso añade muchos puntos al asunto. Tener relaciones sexuales con una persona a la que quieres conlleva complicidad, una unidad que es extremadamente placentera. Estás con la persona a la que amas en una cama, proporcionándole placer... y es genial! En mi opinión, el sexo con amor llena mucho más, es más profundo por decirlo de alguna manera. El sexo esporádico está bien para salir del paso, mientras te enamoras y llegas a ese punto de tenerle en tu cama.



Lo mejor del sexo esporádico es que si te proporcionan placer, es increible. El problema es que no todas las parejas sexuales con las que te encuentras una noche porque sí se preocupan por dártelo o que lo sientas. Supongo que yo soy un poco más "tradicional" en este sentido y prefiero conocer un poco a la persona. Aún no me he metido en la cama con un tío que haya conocido en la misma noche, necesito profundizar un poco más en esa persona porque aunque el tío sea guapo si luego resulta ser un gilipollas no le invito a mi casa, lo siento, pero es lo que hay.

Después de darle vueltas y vueltas creo que no hay que elegir. Como me dijo hace poco una amiga "Depende del momento. Hay veces que te apetece follar y hay otras en las que prefieres hacer el amor".

Aunque yo incluiría otra opción: empezar haciendo el amor y acabar follando.

10/11/08

Conformarse o No Conformarse

“Ama a quien te ama y no a quien te ilusiona”

Hace poco leí esta frase en el fotolog de una amiga de mi primo. No tendrá más de 18 años y ya piensan que es mejor conformarse con estar con alguien que te quiere y no arriesgarse por lo que realmente quieren. Últimamente me he dado cuenta de la cantidad de gente que me rodea y que se ha conformado. Se conforman con un trabajo de mierda, con una vida que no les gusta, estudian lo que no les gusta porque tiene más salidas que lo que realmente les apasiona, intentan arreglar una y otra vez relaciones que no van a ninguna parte, que saben va a terminar, pero están cómodos, tienen estabilidad y alguien que les quiere a su lado constantemente.

A veces pienso que igual yo debería hacer lo mismo. Dejar de buscar a ese alguien especial y centrarme en lo que tengo a alcance. Pero luego yo misma me respondo que es algo insoportable. Lo he vivido. Intentar que una relación funcione solo por que le tienes cariño a la otra persona, porque son compatibles el uno con el otro y quién sabe cuando encontrarás a otra persona que te vuelva a querer.

Mi relación con mi primer novio fue bastante apocaliptica, muy destructora, sobre todo para mi. Al final de la relación, cuando ya sabía que no iba a ninguna parte, que se iba a terminar, solo pensaba en arreglarlo porque tenía miedo de que nadie me volviera a querer tal y como lo hacía él. El miedo a estar solos nos supera, nos paraliza. Necesitamos esa unión con otra persona para no sentirnos solos en este mundo tan lleno de gente pero tan individualista y solitario. Deberíamos a aprender a vivir solos, aunque solo sea por simple supervivencia, por si algún día de verdad nos encontramos en una situación en la que estamos solos.



Sin embargo, desde que nacemos tenemos siempre relaciones de protección y de amor. Primero es nuestra madre la que siempre nos acompaña y nos protege, luego el padre y demás familia. Luego los amigos que, aunque van cambiando, siempre están ahí. Pero todas esas relaciones están siempre ahí, nunca desaparecen. El problema está en las personas que no saben vivir sin el amor y el apoyo de otra persona de forma constante, es decir, de las personas que no pueden vivir sin pareja.

¿Cómo una niña de 16 años ya piensa que es mejor querer a quien te quiere y no a quien de verdad te ilusiona? Es cierto que a veces la jugada sale mal. Me explico. Pareja que lleva 3 años juntos y a uno de los dos le empieza a atraer un tercero. En este punto hay dos caminos a seguir: siguen juntos y el susodicho se olvida del tercero o lo dejan y lo intenta con el tercero. En el segundo caso hay veces que las cosas salen realmente mal. Una vez estás con el tercero en discordia te das cuenta de lo mucho que echas de menos a tu pareja, de lo mucho que echas de menos conocer todas sus caras, sus tonos de voz y lo fácil que era estar con él. Finalmente, la relación con el tercero no lleva a ninguna parte y (error) solemos volver con el anterior, porque le echamos tanto tanto de menos que hasta duele.



Por mucho que duela, en ese momento tienes que sacar el valor de controlar tu vida. De no dejarte llevar. Si tienes pareja y te empiezan a atraer otras personas tanto como para plantearte dejarle, hay un problema. Las cosas ya no son lo mismo y, por supuesto, ya no estás enamorado. Hay personas que no lo dejan por no hacer daño a la otra persona y porque “en realidad no están tan mal”. Pero, a la larga, eso no hace más que retrasar la situación incómoda y dolorosa de dejarle. Hay veces que nunca se dejan, viven “felices y contentos” en su burbuja pero hay una de las partes que no está realmente a gusto. Esa persona se ha conformado con lo que tiene. No quiere buscar otra cosa porque le da miedo el cambio y la inestabilidad pero tampoco está realmente bien de la otra manera.

Debemos aprender a estar solos. A provocar cambios en nuestra vida y no depender de otra persona tanto como para conformarnos, para dejar de lado nuestras ilusiones y deseos. Tener “cojones” para enfrentar este tipo de situación me parece algo clave para sobrevivir en el mundo. Nosotros que apenas hemos vivido un cuarto de siglo (que bien suena eso) debemos estar preparados para enfrentar este tipo de situaciones varias veces a lo largo de nuestra vida. Yo entiendo que una mujer de 40 años con 3 hijos, hipoteca y las letras del coche por pagar, intente firmemente que su matrimonio salga a flote (e incluso en esta situación no veo justo que haya que conformarse). Pero una persona de 22 años, con toda la vida por delante y miles de experiencias por vivir, que apenas ha sacado la cabecita debería poder luchar por lo que quiere y anhela.

Tenemos que vivir la vida que queremos y no la que nos viene dada. Tenemos que luchar por lo que queremos y no conformarnos con lo que la vida nos da.

4/11/08

No Title

Las horas van desfilando ante mis ojos una a una. El tiempo se me va, lo sé. El tiempo no es eterno y, aún así, aquí estoy sentada viendo como se evapora segundo a segundo. La dejadez me domina, la pasividad se va apoderando de mi… irme a dormir me parece una de las mejores opciones en mi vida ahora mismo. No hago nada y me siento mal por ello, pero aún así no me muevo. Es uno de esos momentos en los que tienes que tirar de ti mismo y obligarte a salir al mundo, a la vida, a la gente…


Tengo miedo y huyo de ello. Prefiero evadirme a sentirlo con toda su fuerza. La inestabilidad me rodea mire a donde mire, todo se ha vuelto difuso y complicado. Mi vida es un constante ir y venir de horas desaprovechadas, de pensamientos que no llevan a ninguna parte. Incluso para hacer algo que me apetece hace tiempo estoy reticente, no quiero salir de casa hoy. Quiero enterrarme entre mis sábanas y soñar con un día mejor. Un día en el que todo esto haya pasado.


Quiero poder soñar con él libremente, quiero ver mi camino trazado, mi carrera profesional empezada. ¿Quién dijo que los inicios eran fáciles? Es para matarlo. Las dudas se agolpan en mi cabeza una tras otra… preguntas sin respuesta, caminos que no tienen un final definido, miles de posibles equivocaciones se van dibujando poco a poco entre las opciones. El miedo se apodera de mi y, en vez de intentar buscar una mejor solución, me quedo parada, sin hacer nada.


No tengo una actitud de espera, ni de expectación, simplemente de apatía, de “a ver qué pasa”. El problema es que eso antes hubiera funcionado. En mi vida pasada todo tenía un inicio y un fin, todo estaba más o menos pensado. Ahora mismo verlas venir no es una actitud adecuada. Más que nada porque no va a venir nada si no lo busco. Estoy en tierra de nadie, en el limbo, en ese lugar en el que tomar un camino asusta pero tomar otro diferente acojona. Ninguna opción parece correcta y el tiempo apremia para que tome, por fin, una decisión.

Para que adopte otra actitud, que haga algo con mi puñetera existencia. No puedo simplemente dejarme llevar por los acontecimientos, tengo que empezar a sacarme las castañas del fuego sola y estoy acojonada.




Estoy acojonada profesionalmente, económicamente y personalmente. Profesionalmente porque no sé si conseguiré lo que quiero. No sé si, finalmente, me conformaré con lo que me venga antes de volver a casa, pasaré por el aro, me hipotecaré y me quedaré en un sitio fijo con todas mis ilusiones e ideas carromiendome por dentro. Económicamente, por la crisis, porque el dinero ya comienza a pesar en mis espaldas, la responsabilidad de conseguirlo y el tener que trabajar de cualquier cosa antes que estar sin nada que hacer. Personalmente, bueno, porque las cosas nunca son tan fáciles o difíciles como creemos.


Hoy es uno de esos días en los que me encantaría acampar en mi habitación. Encerrarme con un buen libro, una historia que me haga aterrizar en un lugar muy lejano, en una vida totalmente diferente a la mía. Diferentes paisajes, vivencias y personas. Una historia de esas que a todos nos gustaría vivir pero que sabemos, no nos pasará nunca. Por eso recurrimos a los libros, porque soñar es gratis.


Hoy es uno de esos días en los que el mundo se me antoja extraño y agresivo, en que no me apetece acercarme a las personas para que me cuenten su historia, en que una sonrisa se me dibuja falsamente en la cara para no quedar mal, en que me da tan igual todo que ni siquiera la música puede sacarme de este estado de apatía.


Hoy es uno de esos días que no tendrán un lugar destacado en mi memoria, de esos que no deberían existir.

30/10/08

¿Besar a Un Fumador...

…es como chupar un cenicero?

Hago un llamamiento a todos aquellos que me leen para que me respondan. ¿Tan horrible es besar a alguien que fuma? El fin de semana pasado estaba hablando con una compañera de trabajo sobre el chico que le gusta y se deshacía contándonos las cosas buenas que tiene. De repente puso una cara rara y nos dijo: lo único malo es que fuma, y no me gusta el sabor. Pero besa taaaan bien… A ver si deja de fumar porque si no…

Me hubiera gustado que alguien nos sacara una foto a la cara de las demás (fumadoras) porque, por lo yo, nunca había pensado que fuera tan importante. Es cierto que siempre había oído eso de que “besar a un fumador es como chupar un cenicero” pero nunca creí que fuera determinante en una relación. Cuando una de las partes es no fumadora ¿Al que fuma solo le queda la opción de dejarlo si siguen adelante? ¿Es tan importante?

Acabo de recordar que sí que me lo habían dicho. Hubo un chico con el que no pasó nada porque me decía que no le gustaba que fumara, que antes de besarle no debía fumar. Obviamente, a mi me dio igual en su momento porque a un fumador no le puedes quitar su amado tabaco, aunque sea a cambio de algo tan bueno como un beso. Uno de mis novios intentó por todos los medios que dejara de fumar pero yo creo que era preocupación, aunque sí es cierto que al principio no le gustaba el sabor.

Ahora que lo pienso yo también noto la diferencia. Si no he fumado y beso a un fumador lo noto. No me parece un sabor especialmente desagradable la verdad, estoy más centrada en otras cosas. Supongo que es porque yo sí fumo y eso, quieras que no, matiza las cosas. No es un sabor desconocido para mi y, al fumarme un cigarro, no me parece desagradable (como es obvio).



Tengo un amigo que dejó de fumar por su novia. Supongo que no sería por el sabor de los besos sino porque ella estaba preocupada por todo lo que trae detrás el tabaco (cáncer, etc). Sin embargo, en cuanto lo dejaron volvió a fumar. Al hablarlo con él le preguntaba ¿Después de un año sin fumar, por qué has vuelto? A lo que me respondió algo: porque me gusta, lo dejé solo porque M me lo pidió, y la quería.

También me han contado situaciones en las que el no fumador apela a ese sentimiento de amor para que el otro lo deje. Yo creo que si un fumador deja de fumar ha de hacerlo por sí mismo, no por los demás. Es como cuando tu pareja te pide que cambias algo de tu personalidad, por mucho que lo intentes, tú no eres así, tarde o temprano vas a volver al punto de inicio porque es como más cómodo te sientes. Pero eso es otro tema.

Por otro lado, tengo una amiga cuyo novio fuma y nunca ha tenido ningún problema. Me decía que lo único que le molestaba era el humo, pero no el sabor. Que al principio no le parecía especialmente agradable pero le compensaba. ¿Compensa? También es verdad que ella acabó fumando. Lo que me lleva a pensar que en una relación fumador-no fumador o uno lo deja o el otro acaba fumando. Aunque en mi caso no ha sido así, no se dio ninguna de las dos opciones: ni yo dejé de fumar ni él empezó a hacerlo (menos mal). Es obvio que la mejor opción es que ninguno fume pero, vuelvo a preguntar, ¿Es tan determinante que fume?

Es decir, si empiezo una relación con un fumador llegará un momento en el que el tema del tabaco se planteé. Eso está bastante claro. La cuestión es cómo sea planteado. Puede ser en forma de ultimátum o en forma de debate. Creo que si una pareja mía me diera a elegir entre el tabaco y él elegiría lo primero. No porque me guste más (probablemente me guste más estar con él) sino porque yo soy así. Con mis pros y mis contras.



Yo estoy reduciendo la dosis, sé que el tabaco no es bueno ni para mi salud ni para mi bolsillo. Pero lo quiero dejar por mí, no porque nadie me lo haya pedido. La vida puede terminar en cualquier momento, tenemos unas posibilidades muy altas de sufrir un accidente o de tener cualquier enfermedad, ¿Para qué aumentar las posibilidades con el tabaco? Es cierto, pero cuando un fumador lo deja ha de ser, insisto, por sí mismo.

Quiero dejarlo por mi, no porque alguien me diga que no le gusta el sabor de mis labios cuando me besa.

22/10/08

¿Cuán Importante es Un Beso?

El primer beso con una persona es determinante en una relación. No lo digo yo sola, creo que no conozco a nadie que me haya dicho: aunque bese mal, le quiero. No. Si en el primer beso no hay química, entendimiento, compenetración… llámalo X, no hay futuro.


Una vez una amiga me dijo que la forma de besar de una pareja se va mejorando con el tiempo, que aunque al principio no te guste mucho, puedes “enseñarle” cómo te gusta. Yo creo que sí, puede ser que se adapte el uno al otro o viceversa. Sin embargo, para mi, un beso es como una cualidad más de la persona. Es decir, un chico me puede gustar por su conversación, por sus ojos, su boca, sus hobbies, etc etc, pero si no me gusta como besa, lo siento, pero no puedo. Sin embargo, el hecho de que me guste su forma de besar eclipsa esos pequeños “fallos” que le pueda ver. Digamos que puede ser como un elemento más de evaluación (aunque suene muy frío decirlo así) que vale el doble de puntos que otros elementos.


He leído un post en el que se aportan más datos al respecto. Basándose en determinados estudios, su autora (Chapi Escarlata) afirma que un beso cuanto más húmedo y con más lengua mejor, porque de ese intercambio la mujer obtiene muchísima información sobre las condiciones físicas de la otra persona y si le conviene o no para la reproducción. Así, inconscientemente, sin saberlo, con un beso las mujeres podemos “engancharnos” de un tío por lo “bien que besa” cuando en realidad puede que sea por sus condiciones para la reproducción. Flipa.



A mi, personalmente, me encanta besar. Podría pasarme horas y horas besando a un tío que me guste (obviamente) y que bese bien (dato importante). Dicen los dichosos estudios que los hombres son mas dados a mantener relaciones sexuales sin besar a su pareja sexual y que nosotras tendemos más a besar antes, durante y después del sexo. La verdad, no creo que hayan descubierto la pólvora. Nosotras nos entretenemos mucho más en los pre que ellos.


Recuerdo cuando empezaba a entrar en el mundo de las relaciones afectivas. Mi primer beso fue ETERNO. Y desde ese momento fue un no parar. Recuerdo estar en el portal de mi casa con mi novio horas y horas, sin hablar, sin hacer nada más que besarnos todo el rato. Una vez llegamos a estar ¡¡5 horas seguidas!!


Lo raro es que después de él, ninguna de mis parejas sexuales ha aguantado tanto. Supongo que con la edad se pasa de nivel y después del morreo express de rigor viene el sexo. De hecho, ahora que lo pienso, mi interés en mi pareja disminuye en gran medida cuando vamos perdiendo la costumbre de "enrrollarnos" a menudo.


Pues yo lo echo de menos… a ver si el próximo que venga me sorprende y me da uno de esos besos interminables. Soñar es gratis, ¿no?