29/9/08

"Calcetines con Ideas Para los Que Pensamos Con los Pies..."

“… ya que no lo hacemos con la cabeza”.


Cuando tuvieron lugar los incidentes en París en 2007 con motivo de la elección de Sarkozy como Presidente, no hacía más que pensar una cosa: cómo se mueven los franceses, siempre tan revolucionarios y protestones… que cuando algo vulnera sus derechos se movilizan. ¡Y los estudiantes! Tanta vitalidad, curiosidad por el mundo político, tanta acción social y política. Esos sí que tienen sangre revolucionaria.


¿Y en España? Me preguntaba ¿Por qué somos tan apáticos frente a la política? ¿Por qué nos importa tan poco que modifiquen, limiten o vulneren nuestros Derechos?


Dicen los que vivieron la transición y los 80 que somos una generación apática, sin curiosidad por nada ni por nadie, que no nos movilizamos nunca, que tenemos la información y los medios a nuestro alcance pero no lo utilizamos para el futuro. Ni siquiera para el presente.


¿Somos la generación dormida? No luchamos, no protestamos, no nos interesamos por la política, ni por temas sociales…Cambian la Ley de Educación por un plan totalmente incoherente y, prácticamente, sin futuro y nos callamos, no nos manifestamos. Por no hacer ni siquiera pensamos en ello.


Muchos afirman que somos una generación con pocas aspiraciones, la de los contratos basura y temporales, la manipulable, fácilmente manejable… Sin embargo, creo que esto está cambiando. Dentro de mi círculo de amigos cada vez más nos interesamos por la política, por las medidas que se toman en nuestro nombre, no nos gusta que los políticos se rían de nosotros. Sin embargo, solo nos quejamos, no hacemos nada… En España (y más en Madrid) hay tantas manifestaciones de las que no nos enteramos. No estamos informados aunque tenemos toda la información que queramos conseguir.


Nuestros padres lucharon por un país libre, en el que las ideas no significaran la muerte, en el que diferente no significara peligroso. Muchos murieron en esa lucha, otros vieron cómo España se convertía en un país libre… Y nosotros, que hemos disfrutado siempre de ello, parece que nos creemos que lo merecemos todo sin hacer nada para conseguirlo, sin protestar cuando nos lo quitan, sin luchar por mantenerlo.


Yo creo que hemos llegado a un punto en el que, efectivamente, hay una generación menos activa que las que le preceden. Sin embargo, no creo que sea la nuestra. Nosotros estamos despertando, poco a poco, pero llegará el momento en el que sí nos movilicemos y luchemos por los derechos que nos asisten. El problema que veo es que parece ser que ese momento llegará con algo definitivamente agresivo. Me explico. Parece que para que reaccionemos tenemos que vivir una agresión límite, una violación de nuestro estatus tal que haga que nos movamos.


Un ejemplo que me parece muy bueno de ello fueron las manifestaciones contra la Guerra de Irak. En esos momentos todos nos concienciamos de que eso “era pasarse”, algo que no íbamos a tolerar. Es en ese momento en el que reaccionamos y decimos: no, hasta aquí.


El inconveniente de ello es que nos dormimos de nuevo con bastante facilidad.

28/9/08

Cuando la Adicción Controla Tu Vida

El fin de semana pasado me atracaron por primera vez en mi vida. Solo me habían robado una vez y ni siquiera me enteré hasta que no encontré la cartera. Pero esto fue diferente por muchos motivos. Primero, el atracador era un drogadicto. Segundo, tenía un cuchillo. Tercero, me dio muchísimo que pensar.


El hombre se llevó el poco dinero que teníamos sin poder creerse que su atraco no le fuera a dar más frutos que 10 euros. Sin embargo, pensándolo bien, 10 euros para un heroinómano es todo un mundo, por lo menos una noche de evasión.


Tiene que ser horrible vivir así. Después de hablarlo durante un largo rato con las demás personas que estaban conmigo concluimos que vivir así no es vida. Todo el día pensando en el siguiente colocón, en cómo conseguir dinero para conseguir droga. Te despiertas por el “mono”, porque te duele el cuerpo, porque no puedes seguir durmiendo sin un poquito de droga más…


Cuando se iba, “el atracador” incluso se disculpó con nosotros. “Lo siento chavales, estoy muy enfermo” así se despidió. El pobre hombre todavía estaba en ese estadio de la adicción en el que es consciente de lo que ocurre, de que es un marginado social, de que la gente que le rodea le tiene pena, miedo… Que vive por y para la droga.


¿No tiene que ser horrible vivir así? Las drogas tienen ese reverso. Cuando empezamos a fumar porros o a beber alcohol, nadie se plantea la posibilidad de acabar así. No obstante, el hecho es que sí es una posibilidad y que está más cerca de lo que creemos. Todos somos adictos a algo… Muchas personas no pueden salir sin beber porque no se lo pasan bien, no pueden hacer un viaje en bus de 5 horas sin fumarse un porro o no pueden pasar unas horas sin un cigarro.


La mayoría de los heroinómanos tuvieron que empezar por algún sitio.. y no fue inyectándose heroína en vena. Seguramente empezaron con los porros, pasaron por la cocaína y las pastillas y culminaron con la heroína. Supongo que el secreto está en tener las cosas claras y saber cuál es el límite. Saber decir: Hasta Aquí. El problema está en que no solemos reconocer nuestras adicciones. El que fuma tabaco afirma un millón de veces que puede dejarlo cuando quiera, pero que no quiere, por el momento. Con el hachís y la Marihuana supongo que pasa algo parecido.


Espero que ninguna de las personas a las que quiero acabe como el hombre que nos atracó. Espero que todos sepan imponerse unos límites.

18/9/08

¿A Dónde Irías Con Una Máquina del Tiempo?

Vivimos en un mundo que ha vivido millones de años, por el que han pasado miles de millones de personas y donde han tenido lugar innumerables acontecimientos. Si tuviéramos una máquina del tiempo ¿A dónde iríamos primero? Ayer lo hablaba con L. Si yo tuviera una máquina del tiempo viajaría tanto al pasado que me olvidaría de vivir el presente. Imagina poder vivir en la era de los Dinosaurios (desde lejos), poder contemplar a esos gigantescos lagartos, el mundo y su paisaje conviviendo con ellos. O poder trasladarte a la época de apogeo del Imperio Romano, ver el Coliseo lleno, las relaciones sociales, esa civilización que ha asentado las bases para toda civilización posterior, las batallas, la emoción de las conquistas. Contemplar cómo se construía una pirámide, vislumbrar a lo lejos a uno de los grandes faraones egipcios en su carro tirado por majestuosos caballos, sentir el respeto debido a un Dios al verlo.

Si lo pienso bien, no sabría elegir sólo un momento. Me hubiera encantado vivir a los Beatles y los 60, la movida madrileña, la transición española. Vivir la emoción, la sensación de libertad cuando Franco murió. La incertidumbre ante lo que se venía, el movimiento estudiantil. Todo. Cuando los árabes ocupaban España y las tres grandes religiones convivían perfectamente, sin ningún problema y con total tolerancia. La mejor época de esplendor de España, si quieren mi opinión. Cómo se vivió la Revolución en Cuba, cuando Fidel se consagró como líder indiscutible. La llegada de los españoles a América, vivir la China milenaria.

Pensándolo mucho, hasta me encantaría ver un discurso de Hitler. Me cagaría de miedo, obviamente, pero tiene que ser impresionante ver a todas esas personas siguiendo a su líder, al carismático Hitler, sin saber lo que vendría después. Me encantaría haber presenciado los juicios de Nuremberg, verles las caras y sus reacciones a la justicia.

Hay tantos momentos que han marcado nuestra historia que podría hacer una lista interminable. A lo mejor ya hay una máquina del tiempo. A lo mejor ya hay alguien que haya viajado al pasado. A lo mejor es mejor que no lo sepamos precisamente porque nos obsesionaría tener todos los detalles de lo ocurrido. La necesidad de saber de dónde venimos es algo que trae al ser humano de cabeza desde que tiene los medios.

No sé yo los estudiosos y científicos, pero lo que es yo seguro que no pasaría mucho tiempo en el futuro.

17/9/08

"Alejad Vuestros Rosarios de Nuestros Ovarios"

Así rezaba una octavilla de propaganda a favor de un “Aborto libre y gratuito”. Me dio qué pensar. La verdad es que nunca me había planteado la segunda parte: gratuito. Respecto al aborto libre, por supuesto, estoy a favor. Con determinados límites, es decir, llega un momento en el que el feto ya es un ente con vida independiente y viable (no estoy segura si a los 3meses), pero hasta ese punto creo que cada mujer debe poder elegir.


Las circunstancias de la vida nos pueden llevar a encontrarnos, de repente, embarazadas o, en el caso de los hombres, con que su pareja está embarazada. Puede ser por muchos motivos: que el preservativo se rompe, el 0,01% de no efectividad de la píldora entra en acción, la marcha atrás (“Tranquila que yo controlo”), un calentón en el que piensas “bah, no va a pasar nada, por una vez no me voy a quedar embarazada”, etc, etc, etc.


Creo que debería diferenciarse entre los accidentes de las irresponsabilidades. Si no pones ningún interés en evitarlo, no me llores más tarde. Es decir, todos cometemos errores pero hay que tener un poco de cabeza.


Respecto a lo del aborto gratuito, en eso ya no estoy tan de acuerdo. Imaginemos que el aborto fuera libre, los razonamientos mentales de miles de jovencitas antes de echar un polvo sin condón: bueno, si me quedo preñada aborto y ya está. Por suerte o por desgracia, la mentalidad que tenemos es la de evitar por cualquier medio el aborto. Por nuestros padres, por el dinero, por lo que sea, pero lo intentamos. Desde el momento en que la pastilla del día después podía conseguirse sin la autorización paterna los índices de demanda han subido increíblemente.


Llegado a este punto se me plantean muchas preguntas, entre las que destacan: ¿Pasaría lo mismo si el aborto fuera gratuito? ¿Qué pasa con las enfermedades de transmisión sexual?


Si el aborto fuera gratuito creo muchas jovencitas prestarían menos atención a los embarazos, utilizando menos el preservativo y, en consecuencia, abriendo las puertas a la transmisión de enfermedades varias, incluido el SIDA. Aclaración: no es una generalización, hay jovencitas muy concienciadas respecto a la "seguridad sexual" pero hay muchas otras (la mayoría) poco informadas. Ya había apuntado que el índice de personas portadoras del VIH es algo mayor entre los hombres homosexuales, el porqué es simple: no hay riesgo de embarazo. Entre los heterosexuales, ya con la píldora del día después, el uso del condón cada vez se olvida más entre los jóvenes entre 14 y 18 años. Por que lo que temen en esa época de su vida es que un posible embarazo les estropee la vida. Si el aborto fuera gratuito ¿no pasaría lo mismo?


La verdad es que es un tema confuso y en el que no tengo una postura claramente definida. Por una parte abogo por que cada uno pueda hacer y deshacer con su cuerpo lo que quiera y cada uno es responsable de lo que le ocurre y de las decisiones que toma. No obstante, tampoco creo que el aborto gratuito sea una opción viable. Deberían establecerse unos determinados límites, plazos, edades mínimas y máximas, abortos posibles en un plazo de tiempo, exámenes psicológicos y ginecológicos…



Así, como determinadas operaciones de transexualidad ya son soportadas por la Seguridad Social en España, creo que algunos casos de aborto también deberían serlo. Pero debe examinarse caso por caso. No creo que el aborto, en este país, llegue a ser libre y gratuito, por lo menos en un par de generaciones. El sector conservador y, aún el liberal moderado, es demasiado influyente para que un Presidente del Gobierno lo proponga siquiera. Pero aunque esto no sea un impedimento.... No creo que podamos afrontar las necesidades que esa medida crearía: la cantidad de médicos abortistas necesarios, el dinero para poder crear infraestructuras, poder llevar un ritmo de citas suficiente y rápido, ya que los abortos no se pueden practicar después de un tiempo.


Claro que por otro lado, si el aborto es libre pero no me lo puedo costear, en cierto modo, se me está negando ese servicio o derecho. La verdad, estoy confusa. Sólo quería trasladarles mis dudas y cavilaciones al respecto.

16/9/08

Tomar Decisiones

Hoy me siento vacía. No sé cómo llenar mi tiempo. Madrid me ofrece miles de cosas que hacer pero no sé cuál de ellas elegir. Era más fácil cuando no tenía todo el tiempo del mundo. Cuando en una tarde tenía que integrar todas las cosas que me gustaría hacer. Sonará inconformista e incluso a pataleta de cría pero resulta que cuando no podía disfrutaba muchísimo más de las cosas que hacía que ahora, que no tengo nada que hacer.

Ni trabajo, ni estudios.. los exámenes se fueron para dejar su gran vacío. Durante un mes y medio solo he pensado en ellos, en los temas que me quedan, en cómo iba a organizarme para estudiármelo todo, en el tiempo que me restaba para llegar al final. El final ha llegado y ahora resulta que no sé qué hacer. Estaba tan obsesionada pensando en el final del encierro que ahora que ha llegado mi libertad no tengo ni idea de cómo ser libre. Tengo planes, gente con quien quedar, pero no sé qué me apetece.



¿Será que solo queremos lo que no tenemos? Nos pasamos la vida esperando que lleguen determinados momentos: el fin de exámenes, el fin de carrera, el fin de semana, las vacaciones… pero cuando llegan, muchas veces, no sabemos qué hacer. Creo que mi problema es que no puedo elegir, soy demasiado indecisa. Quiero aprovechar el tiempo al máximo, hacer mil cosas… El problema es que no sé elaborar una lista con las cosas más importantes. No sé aprovechar el tiempo. Solo me sale hacer algo así cuando estoy hasta arriba de cosas que hacer y obligaciones varias. Cuando estoy tan agobiada que busco un hueco de donde sea para un café, una caña… ¡cualquier cosa!

Se me ha ocurrido una idea un tanto descabellada. El vacío que dejan los exámenes se parece bastante al vacío que deja una pareja cuando te deja y llevaban mucho tiempo juntos. De repente estás desorientada, no sabes muy bien qué hacer, con quién quedar… tienes tanto tiempo que puedes aburrirte del aburrimiento. Puedes mirar el techo durante horas, sentarte en un banco mirando a la gente que pasa toda la tarde que no pasa nada porque tienes mucho tiempo para lo que quieras y te apetezca.

El problema es que quiero invertir mi tiempo en algo productivo. Me explico, estoy acabando la carrera, me gustaría ponerme a hacer mil cosas para seguir adelante pero hay tantas y tantas posibilidades que no sé por donde empezar. Se abre un mundo totalmente nuevo para mi. Mi vida había estado planeada hasta este momento. Justo ahora es cuando empieza la verdadera incertidumbre. Desde pequeña he sabido que después del cole venía el instituto y, después de éste, la universidad. Lo que venía después de la universidad nunca me lo planteé, lo veía tan lejano que no pensé nunca en ello. Ahora me doy de bruces contra ello. Directamente. La vida me acaba de enseñar un gran muro que no sé cómo traspasar. Estoy tan perdida que apenas sé qué será de mi vida en un mes.



Es el momento de tomar decisiones por nosotros mismos. Es el momento de probarnos y de responsabilizarnos de lo que pueda salir mal. Antes, siempre tenías a tus padres para ayudarte y ahora, aunque siempre estarán ahí para apoyarte, estás sola ante “el peligro”. El miedo a tomar una decisión equivocada me paraliza, sinceramente. Sé que aún soy joven y que si me equivoco ahora aún tengo tiempo de enmendar el error, pero aún así, supongo que como todo el mundo, me encantaría tener una vida llena de decisiones correctas y ningún paso atrás.

Veremos lo que el futuro nos depara. Por ahora, mi plan más inmediato es tomarme un café mientras leo un buen libro (y no apuntes), algo que deseo hace mucho tiempo. No está mal para empezar, ¿no?

13/9/08

Cómo Engañar al Mundo Entero

Estoy flipando. Ayer vi un documental sobre Tania Head, una mujer que afirmaba haber sido superviviente del 11 de Septiembre. La historia que contaba era que trabajaba en la planta 78 de la torre Sur cuando tuvieron lugar los atentados. Su novio murió en la torre norte ese día y, supuestamente, iban a casarse al salir del trabajo.


Tania Head junto al Alcalde de Nueva York en el primer acto en el World Trade Center en el que pudieron participar los supervivientes.



Tania se convirtió en la presidenta de la Red de Supervivientes del World Trade Center, engañó a los demás supervivientes y a medio mundo. Fue una de las “estrellas” de la tragedia, su historia se convirtió en un símbolo en EEUU, la historia de una mujer que había vivido el peor atentado de la historia, perdido a su prometido el mismo día y que, aún así, seguía adelante. Ayudaba a la gente, les escuchaba e hizo muchas cosas buenas por la Red de Supervivientes.


6 años después del atentado el New York Times empezó a investigar a esta mujer. Encontraron incoherencias en su historia que cada vez se hacía más grande y valerosa. Después de meses de investigación, descubrieron que Tania se llamaba Alicia Esteve, el día del 11 de Septiembre ni siquiera estuvo en Nueva York ya que se encontraba en un curso de Económicas en un centro de estudios de Barcelona. La familia de su supuesto prometido ni siquiera había oído hablar de ella y sus conocidos y familiares corroboraron que su brazo quemado (la única secuela que pareció dejarle el atentado) lo tenía así desde mucho antes del 11-S. (Ver Noticia NY Times)


Una impostora en toda regla. Esta mujer jugó con los sentimientos de miles de personas, provocó que el mundo sintiera lástima de ella, la admiración de los demás supervivientes. Engañó a todo el mundo. Sin embargo, según las leyes estadounidenses no cometió ningún delito por lo que Tania (o Alicia) cogió un avión y se fue de EEUU, dejando todo atrás. Desde entonces no se sabe nada de ella, lo único que se ha descubierto son más detalles de su pasado que no reproduciré aquí porque no vienen al caso.


La razón de mi consternación viene dada por el hecho de que viviera una vida que no era la suya durante 6 años. Creó la vida que siempre quiso, llena de aceptación, cariño y admiración por parte de los demás pero se basó en mentiras y engaños. Jugó con todos los que la rodeaban, y lo hizo bien. Si no fuera por la investigación del New York Times, Tania seguiría siendo un símbolo.

¿Podemos hacer una maleta, coger un avión y crear una vida nueva? ¿Así, tan fácil? Tania se inventó una historia creíble. No obstante, aunque no hubiera sido tan coherente, ¿quién iba a dudar de alguien que afirmaba haber sufrido tanto? Se inventó una historia tan perfecta que, al final, creó sospechas. La decepción en la voz de los que estuvieron a su lado es palpable en la voz cuando les entrevistan en el documental.


¿Cómo pudo jugar así con los sentimientos de personas que habían sufrido tanto? ¿Cómo pudo engañar a tanta gente? ¿Cómo dormía por las noches? ¿No tenía miedo de ser descubierta? Creo que debe ser una auténtica tortura psicológica vivir así 6 años. Tienes que tener la mentira muy bien aprendida porque sino, tarde o temprano, algún detalle cambiará, alguna parte de la historia se desvía y la gente se dará cuenta de que mientes. Vivir así, con el miedo constante a que te descubran, siempre pensando en lo que le has contado a éste o a aquél para no meter la pata…


Realmente, esta mujer me da mucha pena. Hay que quererse muy poco y estar bastante mal de la cabeza para hacer algo así.


Como decía mi madre: antes se coge a un mentiroso que a un cojo.

12/9/08

El Día Que Cambió El Mundo

Disculpen que no hiciera mención ayer a un día tan importante. Sinceramente, no sabía muy bien cómo enfocar los sucedido el 11 de Septiembre de 2001 en Nueva York y, sobre todo lo que vino después.

El 11-S significó muchas cosas. Para los familiares una tragedia, para los neoyorquinos un duro golpe a su integridad y estabilidad, para el resto del mundo la conmoción, para el mundo árabe el comienzo de una época en la que serían insultados, injuriados y marginados. Para muchos españoles es el antecedente directo del 11-M y para los londinenses del 7-J... Para mi, personalmente, es el reflejo de la tragedia humana más impresionante que se ha vivido la historia del mundo más reciente.

Recuerdo que el 11-S aún vivía con mi madre. Me despertó a la 1 de la tarde para contarme que un avión se había estrellado contra una de las torres gemelas. No imaginé la embergadura de lo que ocurría hasta que, ya frente al televisor, vivimos cómo se estrellaba el segundo de los aviones. Las imágenes de ese día, no las voy a poder olvidar: personas tirándose desesperadas por las ventanas, familiares corriendo hacia las Torres Gemelas para estar cerca de los suyos, el caos y la confusión de los que, simplemente, pasaban por allí.

Solo de pensar en la cantidad de personas que murieron ese día (casi 3.000!!!!) se me eriza la piel. Tanta gente inocente, tantas familias rotas por el dolor. Los días posteriores aparecieron mensajes dejados en el contestador de sus familiares por las personas que iban en los aviones o las que no podían salir del edificio, testimonios de bomberos y policías... un sinfín de dolor. Para mí ese día signifca sufrimiento y conmoción, al igual que el 11-M, me faltaba el aire y no podía parar de llorar. No entendía cómo alguien era capaz de llevar a cabo un acto tan atroz.

Hoy, EEUU, después de invadir Irak y buscar hasta debajo de las piedras a Bin Laden, no ha olvidado a sus víctimas pero sí a las víctimas de Irak, tan olvidadas hoy. Nadie sabe qué sacaron en claro de esa guerra, porque al final, simplemente, se fueron dejando al país desolado y sumido en el caos absoluto. Miles de civiles inocentes, cuya existencia ya era difícil antes del 11-S, vivieron y pagaron con su propia sangre los actos terroristas de otros que no tenían nada que ver con ellos. Mercaderes, ganaderos, agricultores, amas de casa... personas que solo querían seguir con su vida y las cuales, incluso, lloraron con nosotros las pérdidas de los atentados.

El 11-S para George Bush significó la excusa perfecta para invadir un país, para iniciar la loca búsqueda de un terrorista árabe sin pensar en nada más y, mucho menos, en las consecuencias. Después vinieron las ilustraciones de Mahoma en las revistas, la provocación a los árabes, la indignación de éstos por la actitud que occidente estaba tomando.

Gunter Grass por esa época escribió un artículo que se titulaba "¿De dónde saca occidente su arrogancia?" porque, digo yo, cierto es que tenemos libertad de expresión e información pero si sabemos que para los árabes las caricaturas son una provocación ¿Por qué lo hacemos? ¿Qué sacamos de ello? Los culpables de los atentados no se sentirían, probablemente, afectados, pero sí que se sentirían ofendidos los ciudadanos de a pie, los musulmanes de todo el globo que seguían adelante como podían después de que prácticamente toda la población occidental les diera de lado, les llamara terroristas y fanáticos.

Recuerdo que a una chica musulmana unos chicos la increparon en una cafetería porque era "una de ellos" una radical y fanática religiosa, "seguro que rezas porque vuelva a ocurrir lo mismo, ¿verdad?" le dijeron. Yo no pude más que alucinar y la pobre chica lo único que hizo fue aguantar la cabeza alta y, por supuesto, las lágrimas que inundaban sus ojos.

¿Qué significó el 11-S? Fue día en el que el mundo cambió, para mal. Un día en el que perdimos casi a 3.000 personas a las que se sumaron todas las que perecieron en Irak (tanto civiles como militares estadounidenses, españoles, ingleses...). Un día en el que la ley del "todo vale" se instauró en muchas de las medidas tomadas a continuación. Un día triste para el mundo.


A todas la víctimas de ese día y de después, que descansen en paz.

11/9/08

La Tolerancia Absoluta ¿Es posible?

¿Podemos tolerar absolutamente todas las ideas y comportamientos de nuestro alrededor? ¿Podemos tolerar igual a una persona de ideología contraria a una de ideología nazi? ¿Podemos tolerar las ideas políticas de los etarras? ¿Y a los fanáticos religiosos?

¿Cuáles son los límites de la tolerancia?

Llevo varios meses dándole vueltas a esto. Muchas personas se proclaman tolerantes y, sin embargo, llegado el momento de su boca salen afirmaciones tales como: “A los etarras habría que matarlos a todos” o “Los neonazis son todos unos H**** de P***, no merecen ni vivir”.

Tal y como yo lo veo si eres tolerante debes serlo para todo, siempre y cuando se respeten determinadas libertades y derechos de los demás. Me refiero, obviamente, a los Derechos Humanos (a la vida, integridad física, libertad ideológica…). Si yo tengo el derecho a expresar mis ideas libremente ¿Por qué una persona de ideología fascista no va a poder hacerlo? ¿Por qué no puede una persona racista expresar sus opiniones y argumentarlas?

Probablemente los que argumentan que si los radicales del nacionalsocialismo de Hitler pudieran acallar mis opiniones con violencia o incluso matándome lo harían, tengan razón. Pero quién soy yo para adelantarme a los acontecimientos. ¿Desde cuándo defendemos el castigo preventivo a todos y todo lo que va en contra de nuestros ideales o modos de vida? ¿Vamos a encarcelar a todos los independentistas vascos por si acaso alguno de ellos comete un atentado? Cierto que los neonazis buscan pelea allá a donde van, salir por el Barrio del Bernabeu de noche no es nada seguro, sobre todo si tienes rasgos latinoamericanos o africanos. Pero también es verdad que los radicales de izquierdas vienen a ser la misma mierda. Ambos defienden sus ideas a través de la violencia, pero no porque ellos lo hagan voy a hacerlo yo también. Tampoco por que seamos tolerantes significa que debamos aceptar este comportamiento, claro que no. Aquí entra en juego el sistema judicial (que no siempre es efectivo, como todo).

Por otro lado, siempre hay una excepción, hay nazis que solo expresan su opinión como podría hacerlo yo, sin vioencia. De hecho, en mi carrera te enseñan que muchas de las garantías de los Derechos Humanos están ahí por ese 1% de los presuntos delincuentes que realmente son inocentes.

Por favor, que nadie me malinterprete. En ningún caso estoy justificando a los que creen que los negros son “mierda”, los árabes unos terroristas y los homosexuales unos enfermos mentales. Por supuestísimo que no. Pero tampoco creo que debamos pegarles a todos un tiro, porque esa es una de las posturas que muchos de ellos adoptan respecto a nosotros y no pienso ponerme a su altura. Matar a una persona simpatizante de los etarra es hacer, exactamente, lo mismo que ellos: quitarle la vida a una persona por sus ideales. Cada uno elige el camino que elige, lo que veo claro es que nadie tiene el Derecho de decidir sobre la vida o la muerte de otra persona. NADIE.

Por eso es que en España la cadena perpetua y la pena de muerte han sido abolidas. Porque se supone (solo se supone) que nuestro sistema carcelario es un método de reinserción. Es cierto que hay personas cuyos actos han sido tan aberrantes y horribles que no merecen vivir, desde mi punto de vista, pero no seré yo las que le condene a la silla eléctrica. Más víctimas no van a resucitar a nuestras víctimas. Por eso admiro a los familiares de las víctimas de ETA que lo condenan con palabras, con actos pacíficos y que se niegan a llegar a su nivel reclamando venganza y su vida.


¿La tolerancia cero es posible? Pues no sé si alguien podrá tener esa capacidad, pero yo, desde luego no puedo quedarme callada cuando un hombre está poniendo a las mujeres de putas para arriba, o cuando oigo a alguien despreciar a los árabes, rumanos, africanos… porque “nos roban el trabajo” o simplemente porque el color de su piel es diferente.