16/9/08

Tomar Decisiones

Hoy me siento vacía. No sé cómo llenar mi tiempo. Madrid me ofrece miles de cosas que hacer pero no sé cuál de ellas elegir. Era más fácil cuando no tenía todo el tiempo del mundo. Cuando en una tarde tenía que integrar todas las cosas que me gustaría hacer. Sonará inconformista e incluso a pataleta de cría pero resulta que cuando no podía disfrutaba muchísimo más de las cosas que hacía que ahora, que no tengo nada que hacer.

Ni trabajo, ni estudios.. los exámenes se fueron para dejar su gran vacío. Durante un mes y medio solo he pensado en ellos, en los temas que me quedan, en cómo iba a organizarme para estudiármelo todo, en el tiempo que me restaba para llegar al final. El final ha llegado y ahora resulta que no sé qué hacer. Estaba tan obsesionada pensando en el final del encierro que ahora que ha llegado mi libertad no tengo ni idea de cómo ser libre. Tengo planes, gente con quien quedar, pero no sé qué me apetece.



¿Será que solo queremos lo que no tenemos? Nos pasamos la vida esperando que lleguen determinados momentos: el fin de exámenes, el fin de carrera, el fin de semana, las vacaciones… pero cuando llegan, muchas veces, no sabemos qué hacer. Creo que mi problema es que no puedo elegir, soy demasiado indecisa. Quiero aprovechar el tiempo al máximo, hacer mil cosas… El problema es que no sé elaborar una lista con las cosas más importantes. No sé aprovechar el tiempo. Solo me sale hacer algo así cuando estoy hasta arriba de cosas que hacer y obligaciones varias. Cuando estoy tan agobiada que busco un hueco de donde sea para un café, una caña… ¡cualquier cosa!

Se me ha ocurrido una idea un tanto descabellada. El vacío que dejan los exámenes se parece bastante al vacío que deja una pareja cuando te deja y llevaban mucho tiempo juntos. De repente estás desorientada, no sabes muy bien qué hacer, con quién quedar… tienes tanto tiempo que puedes aburrirte del aburrimiento. Puedes mirar el techo durante horas, sentarte en un banco mirando a la gente que pasa toda la tarde que no pasa nada porque tienes mucho tiempo para lo que quieras y te apetezca.

El problema es que quiero invertir mi tiempo en algo productivo. Me explico, estoy acabando la carrera, me gustaría ponerme a hacer mil cosas para seguir adelante pero hay tantas y tantas posibilidades que no sé por donde empezar. Se abre un mundo totalmente nuevo para mi. Mi vida había estado planeada hasta este momento. Justo ahora es cuando empieza la verdadera incertidumbre. Desde pequeña he sabido que después del cole venía el instituto y, después de éste, la universidad. Lo que venía después de la universidad nunca me lo planteé, lo veía tan lejano que no pensé nunca en ello. Ahora me doy de bruces contra ello. Directamente. La vida me acaba de enseñar un gran muro que no sé cómo traspasar. Estoy tan perdida que apenas sé qué será de mi vida en un mes.



Es el momento de tomar decisiones por nosotros mismos. Es el momento de probarnos y de responsabilizarnos de lo que pueda salir mal. Antes, siempre tenías a tus padres para ayudarte y ahora, aunque siempre estarán ahí para apoyarte, estás sola ante “el peligro”. El miedo a tomar una decisión equivocada me paraliza, sinceramente. Sé que aún soy joven y que si me equivoco ahora aún tengo tiempo de enmendar el error, pero aún así, supongo que como todo el mundo, me encantaría tener una vida llena de decisiones correctas y ningún paso atrás.

Veremos lo que el futuro nos depara. Por ahora, mi plan más inmediato es tomarme un café mientras leo un buen libro (y no apuntes), algo que deseo hace mucho tiempo. No está mal para empezar, ¿no?

13/9/08

Cómo Engañar al Mundo Entero

Estoy flipando. Ayer vi un documental sobre Tania Head, una mujer que afirmaba haber sido superviviente del 11 de Septiembre. La historia que contaba era que trabajaba en la planta 78 de la torre Sur cuando tuvieron lugar los atentados. Su novio murió en la torre norte ese día y, supuestamente, iban a casarse al salir del trabajo.


Tania Head junto al Alcalde de Nueva York en el primer acto en el World Trade Center en el que pudieron participar los supervivientes.



Tania se convirtió en la presidenta de la Red de Supervivientes del World Trade Center, engañó a los demás supervivientes y a medio mundo. Fue una de las “estrellas” de la tragedia, su historia se convirtió en un símbolo en EEUU, la historia de una mujer que había vivido el peor atentado de la historia, perdido a su prometido el mismo día y que, aún así, seguía adelante. Ayudaba a la gente, les escuchaba e hizo muchas cosas buenas por la Red de Supervivientes.


6 años después del atentado el New York Times empezó a investigar a esta mujer. Encontraron incoherencias en su historia que cada vez se hacía más grande y valerosa. Después de meses de investigación, descubrieron que Tania se llamaba Alicia Esteve, el día del 11 de Septiembre ni siquiera estuvo en Nueva York ya que se encontraba en un curso de Económicas en un centro de estudios de Barcelona. La familia de su supuesto prometido ni siquiera había oído hablar de ella y sus conocidos y familiares corroboraron que su brazo quemado (la única secuela que pareció dejarle el atentado) lo tenía así desde mucho antes del 11-S. (Ver Noticia NY Times)


Una impostora en toda regla. Esta mujer jugó con los sentimientos de miles de personas, provocó que el mundo sintiera lástima de ella, la admiración de los demás supervivientes. Engañó a todo el mundo. Sin embargo, según las leyes estadounidenses no cometió ningún delito por lo que Tania (o Alicia) cogió un avión y se fue de EEUU, dejando todo atrás. Desde entonces no se sabe nada de ella, lo único que se ha descubierto son más detalles de su pasado que no reproduciré aquí porque no vienen al caso.


La razón de mi consternación viene dada por el hecho de que viviera una vida que no era la suya durante 6 años. Creó la vida que siempre quiso, llena de aceptación, cariño y admiración por parte de los demás pero se basó en mentiras y engaños. Jugó con todos los que la rodeaban, y lo hizo bien. Si no fuera por la investigación del New York Times, Tania seguiría siendo un símbolo.

¿Podemos hacer una maleta, coger un avión y crear una vida nueva? ¿Así, tan fácil? Tania se inventó una historia creíble. No obstante, aunque no hubiera sido tan coherente, ¿quién iba a dudar de alguien que afirmaba haber sufrido tanto? Se inventó una historia tan perfecta que, al final, creó sospechas. La decepción en la voz de los que estuvieron a su lado es palpable en la voz cuando les entrevistan en el documental.


¿Cómo pudo jugar así con los sentimientos de personas que habían sufrido tanto? ¿Cómo pudo engañar a tanta gente? ¿Cómo dormía por las noches? ¿No tenía miedo de ser descubierta? Creo que debe ser una auténtica tortura psicológica vivir así 6 años. Tienes que tener la mentira muy bien aprendida porque sino, tarde o temprano, algún detalle cambiará, alguna parte de la historia se desvía y la gente se dará cuenta de que mientes. Vivir así, con el miedo constante a que te descubran, siempre pensando en lo que le has contado a éste o a aquél para no meter la pata…


Realmente, esta mujer me da mucha pena. Hay que quererse muy poco y estar bastante mal de la cabeza para hacer algo así.


Como decía mi madre: antes se coge a un mentiroso que a un cojo.

12/9/08

El Día Que Cambió El Mundo

Disculpen que no hiciera mención ayer a un día tan importante. Sinceramente, no sabía muy bien cómo enfocar los sucedido el 11 de Septiembre de 2001 en Nueva York y, sobre todo lo que vino después.

El 11-S significó muchas cosas. Para los familiares una tragedia, para los neoyorquinos un duro golpe a su integridad y estabilidad, para el resto del mundo la conmoción, para el mundo árabe el comienzo de una época en la que serían insultados, injuriados y marginados. Para muchos españoles es el antecedente directo del 11-M y para los londinenses del 7-J... Para mi, personalmente, es el reflejo de la tragedia humana más impresionante que se ha vivido la historia del mundo más reciente.

Recuerdo que el 11-S aún vivía con mi madre. Me despertó a la 1 de la tarde para contarme que un avión se había estrellado contra una de las torres gemelas. No imaginé la embergadura de lo que ocurría hasta que, ya frente al televisor, vivimos cómo se estrellaba el segundo de los aviones. Las imágenes de ese día, no las voy a poder olvidar: personas tirándose desesperadas por las ventanas, familiares corriendo hacia las Torres Gemelas para estar cerca de los suyos, el caos y la confusión de los que, simplemente, pasaban por allí.

Solo de pensar en la cantidad de personas que murieron ese día (casi 3.000!!!!) se me eriza la piel. Tanta gente inocente, tantas familias rotas por el dolor. Los días posteriores aparecieron mensajes dejados en el contestador de sus familiares por las personas que iban en los aviones o las que no podían salir del edificio, testimonios de bomberos y policías... un sinfín de dolor. Para mí ese día signifca sufrimiento y conmoción, al igual que el 11-M, me faltaba el aire y no podía parar de llorar. No entendía cómo alguien era capaz de llevar a cabo un acto tan atroz.

Hoy, EEUU, después de invadir Irak y buscar hasta debajo de las piedras a Bin Laden, no ha olvidado a sus víctimas pero sí a las víctimas de Irak, tan olvidadas hoy. Nadie sabe qué sacaron en claro de esa guerra, porque al final, simplemente, se fueron dejando al país desolado y sumido en el caos absoluto. Miles de civiles inocentes, cuya existencia ya era difícil antes del 11-S, vivieron y pagaron con su propia sangre los actos terroristas de otros que no tenían nada que ver con ellos. Mercaderes, ganaderos, agricultores, amas de casa... personas que solo querían seguir con su vida y las cuales, incluso, lloraron con nosotros las pérdidas de los atentados.

El 11-S para George Bush significó la excusa perfecta para invadir un país, para iniciar la loca búsqueda de un terrorista árabe sin pensar en nada más y, mucho menos, en las consecuencias. Después vinieron las ilustraciones de Mahoma en las revistas, la provocación a los árabes, la indignación de éstos por la actitud que occidente estaba tomando.

Gunter Grass por esa época escribió un artículo que se titulaba "¿De dónde saca occidente su arrogancia?" porque, digo yo, cierto es que tenemos libertad de expresión e información pero si sabemos que para los árabes las caricaturas son una provocación ¿Por qué lo hacemos? ¿Qué sacamos de ello? Los culpables de los atentados no se sentirían, probablemente, afectados, pero sí que se sentirían ofendidos los ciudadanos de a pie, los musulmanes de todo el globo que seguían adelante como podían después de que prácticamente toda la población occidental les diera de lado, les llamara terroristas y fanáticos.

Recuerdo que a una chica musulmana unos chicos la increparon en una cafetería porque era "una de ellos" una radical y fanática religiosa, "seguro que rezas porque vuelva a ocurrir lo mismo, ¿verdad?" le dijeron. Yo no pude más que alucinar y la pobre chica lo único que hizo fue aguantar la cabeza alta y, por supuesto, las lágrimas que inundaban sus ojos.

¿Qué significó el 11-S? Fue día en el que el mundo cambió, para mal. Un día en el que perdimos casi a 3.000 personas a las que se sumaron todas las que perecieron en Irak (tanto civiles como militares estadounidenses, españoles, ingleses...). Un día en el que la ley del "todo vale" se instauró en muchas de las medidas tomadas a continuación. Un día triste para el mundo.


A todas la víctimas de ese día y de después, que descansen en paz.

11/9/08

La Tolerancia Absoluta ¿Es posible?

¿Podemos tolerar absolutamente todas las ideas y comportamientos de nuestro alrededor? ¿Podemos tolerar igual a una persona de ideología contraria a una de ideología nazi? ¿Podemos tolerar las ideas políticas de los etarras? ¿Y a los fanáticos religiosos?

¿Cuáles son los límites de la tolerancia?

Llevo varios meses dándole vueltas a esto. Muchas personas se proclaman tolerantes y, sin embargo, llegado el momento de su boca salen afirmaciones tales como: “A los etarras habría que matarlos a todos” o “Los neonazis son todos unos H**** de P***, no merecen ni vivir”.

Tal y como yo lo veo si eres tolerante debes serlo para todo, siempre y cuando se respeten determinadas libertades y derechos de los demás. Me refiero, obviamente, a los Derechos Humanos (a la vida, integridad física, libertad ideológica…). Si yo tengo el derecho a expresar mis ideas libremente ¿Por qué una persona de ideología fascista no va a poder hacerlo? ¿Por qué no puede una persona racista expresar sus opiniones y argumentarlas?

Probablemente los que argumentan que si los radicales del nacionalsocialismo de Hitler pudieran acallar mis opiniones con violencia o incluso matándome lo harían, tengan razón. Pero quién soy yo para adelantarme a los acontecimientos. ¿Desde cuándo defendemos el castigo preventivo a todos y todo lo que va en contra de nuestros ideales o modos de vida? ¿Vamos a encarcelar a todos los independentistas vascos por si acaso alguno de ellos comete un atentado? Cierto que los neonazis buscan pelea allá a donde van, salir por el Barrio del Bernabeu de noche no es nada seguro, sobre todo si tienes rasgos latinoamericanos o africanos. Pero también es verdad que los radicales de izquierdas vienen a ser la misma mierda. Ambos defienden sus ideas a través de la violencia, pero no porque ellos lo hagan voy a hacerlo yo también. Tampoco por que seamos tolerantes significa que debamos aceptar este comportamiento, claro que no. Aquí entra en juego el sistema judicial (que no siempre es efectivo, como todo).

Por otro lado, siempre hay una excepción, hay nazis que solo expresan su opinión como podría hacerlo yo, sin vioencia. De hecho, en mi carrera te enseñan que muchas de las garantías de los Derechos Humanos están ahí por ese 1% de los presuntos delincuentes que realmente son inocentes.

Por favor, que nadie me malinterprete. En ningún caso estoy justificando a los que creen que los negros son “mierda”, los árabes unos terroristas y los homosexuales unos enfermos mentales. Por supuestísimo que no. Pero tampoco creo que debamos pegarles a todos un tiro, porque esa es una de las posturas que muchos de ellos adoptan respecto a nosotros y no pienso ponerme a su altura. Matar a una persona simpatizante de los etarra es hacer, exactamente, lo mismo que ellos: quitarle la vida a una persona por sus ideales. Cada uno elige el camino que elige, lo que veo claro es que nadie tiene el Derecho de decidir sobre la vida o la muerte de otra persona. NADIE.

Por eso es que en España la cadena perpetua y la pena de muerte han sido abolidas. Porque se supone (solo se supone) que nuestro sistema carcelario es un método de reinserción. Es cierto que hay personas cuyos actos han sido tan aberrantes y horribles que no merecen vivir, desde mi punto de vista, pero no seré yo las que le condene a la silla eléctrica. Más víctimas no van a resucitar a nuestras víctimas. Por eso admiro a los familiares de las víctimas de ETA que lo condenan con palabras, con actos pacíficos y que se niegan a llegar a su nivel reclamando venganza y su vida.


¿La tolerancia cero es posible? Pues no sé si alguien podrá tener esa capacidad, pero yo, desde luego no puedo quedarme callada cuando un hombre está poniendo a las mujeres de putas para arriba, o cuando oigo a alguien despreciar a los árabes, rumanos, africanos… porque “nos roban el trabajo” o simplemente porque el color de su piel es diferente.

Mas Vale Prevenir Que Curar

"Hola! ¿Qué Tal? ¿Dónde Andas?" Preguntó alguien en el auricular de mi teléfono móvil. "Aquí, en Tribunal que me voy a hacer la prueba del Sida" Contesté. Al otro lado del teléfono el silencio podía palparse, la tensión del momento podía cortarse y la sorpresa de mi interlocutora fue tal que casi me hizo reir. "No te preocupes, le dije, es solo prevención" y la conversación pasó a temas mucho más triviales, sin mencionar de nuevo "la prueba".


Ayer fue un día decididamente "raro", o especial, según cómo se mire. Empezó de una manera extraña y siguió siendo así hasta que me acosté. Una de las rarezas fue esa, la prueba del VIH que decidí hacerme. Paseaba por Tribunal con unas amigas cuando vimos un stand de prevención contra el Sida y que en una caseta móvil al lado realizaban la prueba de forma gratuita. Al ver que los resultados tardaban apenas unos 15 o 20 minutos dijimos ¿Por qué no? Nunca está de más asegurarse. Y la hicimos. No miento si os digo que fueron los 20 minutos más angustiosos que he vivido en mucho tiempo.

Al principio todo va bien, haces bromas, firmas la autorización voluntaria y hablas con el hombre que te explica más o menos de qué va la cosa. Sin embargo, en uno de los silencios que se producen comienzas a pensar. En toda mi vida he cometido muy pocas "conductas de riesgo", como se llaman, es decir, no utilizar preservativo, pero en ese momento me volvían a la mente una tras otra sin poder evitar pensar ¿Y si a la salida me dicen que tengo el VIH? ¿Qué hago? Cuando alguno de tus acompañantes comienza a pensar en voz alta, el nerviosismo se va convirtiendo en auténtico pánico, piensas si realmente quieres saberlo, si es bueno que hagas la prueba. Menos mal que siempre hay alguien sensato a tu lado que te dice algo así como: pues mira, si lo tienes así ya lo sabes y puedes empezar a tratarlo, lo cual se traduce en 10 años más de vida.

Pero en el momento eso te suena a cuento chino y piensas que realmente vivir en la ignorancia no está tan mal. La ignorancia da la felicidad, ¿no? nunca se me había ocurrido un mejor ejemplo para ilustrar ese dicho popular.

La prueba consiste en un pequeño pinchazo en el dedo, no duele, es más, ni te enteras de que te han pinchado. Luego los temidos 20 minutos de espera. Intentas hablar de cosas estúpidas para relajar la tensión pero no puedes dejar de repasar tu vida. La diferencia, en este caso, entre un "sí" y un "no" es tan tan abismal que aterra. Hacía tiempo que no me planteaba tantas cosas en tan poco tiempo. Repasas una a una tus parejas sexuales, las conductas de riesgo, los posibles errores y, aunque hay algún que otro detalle, te consuelas pensando que no tenían pinta de ser portadores del VIH pero claro, nunca se sabe.

Te das cuenta de lo fuerte que es tu cuerpo. Durante 3 meses lucha día a día contra el virus sin que éste se pueda detectar en la sangre. Pero siempre gana. El VIH siempre sale victorioso de esa lucha sin cuartel que se produce en tu cuerpo sin que tú lo sepas. Después de eso pueden pasar años sin que se manifieste. De hecho, puede que pasas el resto de tu vida tranquilamente, portándolo, pero sin que debilite tu cuerpo, sin que destruya tu sistema inmune.

De repente piensas en lo que harías si te dijeran que el resultado es positivo. En mi lugar, creo que me quedaría en shock, no creo que reaccionara ni que lo asimilara por lo menos en un par de días. Luego llamaría a mi madre. Hay cosas y cosas en la vida, pero que te digan que tienes un virus que, probablemente, acabará matándote por un descuido de una noche, por un hecho que, en su momento pensaste, es una tontería tiene que ser muy muy duro. Siempre pensamos "No me va a pasar a mi" pero eso lo piensan miles de personas cada día respecto a muchas cosas. y les toca. Pero ser el culpable de la muerte de tu cuerpo, del fin de tu vida está a otro nivel. Lo mismo se puede decir del tabaco, del alcohol y de las drogas en general. La diferencia con el Sida es que hace falta solo un descuido, solo uno, para que marques el resto de tu vida.


Hay personas que nacen portando el virus, que no se contagiaron conscientemente, a la que han engañado, o que, en efecto, han tenido relaciones sexuales sin pensar en las posibles consecuencias. Conocí a un hombre que tenía Sida. Era mi profesor de cerámica en el colegio,. Amable, simpático y muy buena persona. Yo era muy pequeña y apenas me acuerdo pero cuando murió recuerdo que lloré mucho su muerte y que no entendía como una persona podía morir de neumonía. Pepe se llamaba.

Hay que normalizar un poco el hecho de que alguien pueda tener el Sida, no debemos dejarles de lado por eso. La sociedad nos ha enseñado que el Sida es tan malo que solo con que alguien nombre que es portador produce en nosotros el impulso de alejarnos lo antes posible de ese individuo. El problema es que esta actitud esta mal. Siguen siendo personas y mucho más fuertes, valientes y valiosas que todos los demás. Primero, porque han asumido su muerte y han decidido afrontarla. Y segundo, porque su vida es finita, todo lo que esas personas podrían aportar al mundo se ha truncado, ya sea porque mueran en el camino o porque se dediquen tanto a luchar contra el virus que se olvidan casi de vivir. Hay que apoyarles por todo ello.

Finalmente, "Bueno, el resultado es negativo, ¿Ves? esta rayita solitaria significa que no eres portadora del VIH. Lo único que falta por decir es que folles mucho pero con condón. Más vale prevenir que curar ¿no?" Y con esa frase acabó la tortura psicológica que me había infringido a mi misma durante los últimos 15 minutos.

El "No", mas deseado de toda mi vida, os lo aseguro.

P.D: se recomienda que cada persona se haga la prueba cuando tiene una vida sexual activa y ha tenido relaciones sexuales con varias personas. Si quieren hacerse la prueba el mismo stand va a estar los miércoles y jueves todo el año, durante todo el día, en la Calle Fuencarral, al lado del Mercado de Fuencarral (Metro Gran Vía o Tribunal). Aunque solo sea por prevención, todos deberíamos hacerlo en algún momento.

8/9/08

La Perfección

Hay que ver lo que da de sí un día en exámenes. La inspiración me ha llegado hoy como una nevada en pleno verano: innecesaria, inoportuna, pero sorprendentemente agradable. Debería estar estudiando, pero millones de ideas flotan en mi cabeza, algunas sin perfilar, otras apenas comienzan a nacer y otras comienzan a concluirse.

Es algo sabido por todos que las personas necesitamos soñar para no volvernos locos. ¿Qué sería de nuestras vidas sin poder imaginar lo que sería si...? Imaginar las palabras perfectas para el momento perfecto, el beso perfecto, la cena perfecta, el paseo perfecto, el trabajo perfecto.. La Perfección.. ¿La buscamos porque realmente la necesitamos o porque nos enseñan que es lo que hay que buscar? Últimamente la televisión nos lanza sin parar el mensaje de que ser imperfecto es sinónimo de especial, que la perfección está desfasada, que lo mejor es ser natural.. Pero por otro lado las películas siguen teniendo los finales made in Holliwood con el que todos soñamos, las revistas nos muestran a mujeres y hombres perfectos físicamente y los libros historias de amor épicas. Encontrar una historia imperfecta en el mar de información que nos lanzan a diario es como intentar "nadar en gelatina".

¿Cómo son las historias en la vida real? ¿Realmente hay alguna perfecta? Para contestar a esta pregunta primero tendríamos que poder definir la perfección porque, además de deseada es imprecisa y muy muy subjetiva. ¿Qué es la perfección para una ama de casa con 3 hijos y un marido ausente? ¿Qué es la perfección para una veinteañera obsesionada por la moda y los hombres? ¿Qué es para un alto ejecutivo internacional? ¿Y para un dependiente del MacDonalds o para el director de una ONG? ¿Coincidirá la concepción de alguno de ellos con la de otra persona más en el mundo?



Volviendo a las historias de la vida real... Hay un mar de peces ahí fuera lleno de ellas. Y ninguna es perfecta. La maldita perfección tiene la manía de crecer con el tiempo. Así, cuando a los 22 años conseguimos el ideal de perfección que teníamos con 18 años, ya no nos sirve porque ha cambiado. En mi corta vida he llegado a la conclusión de que la perfección no existe y mi definición es tan imprecisa, incoherente y confusa que no creo que nadie la entendiera. ¿Debemos buscar la perfección o ya somos perfectos pero no lo podemos ver? ¿Es cierto que las imprefecciones de una persona la hacen perfecta?

En la búsqueda de la perfección han perecido personas muy valiosas para el mundo. Han perecido miles de mujeres por dejar de comer para tener el cuerpo perfecto, las almas de muchas personas que buscaban un mundo perfecto se han vaciado, al igual que muchas personas han desaparecido en la tristeza de no encontrar el amor perfecto, sabios y filósofos de todas las épocas y países han intenado definirla y les ha obsesionado encontrarla. ¿De verdad es para tanto?

¿No podemos, simplemente, no buscar la perfección y ser tal como queremos ser?

Al Pasado Le Dijo Adios

"Con la mano levantá, al pasado le dijo adios y el futuro que vendrá dicen que pende de un hilo, y el presente aqui contigo, mano a mano, oye mi hermano disfruta el camino" Macaco

Tendemos a mirar al pasado constantemente. Necesitamos saber que está ahí, que gracias a él somos lo que somos, estamos donde estamos, necesitamos recordarlo continuamente incluso hay personas que viven prácticamente en el pasado. ¿Es tan importante? Muchas veces me pregunto qué sería de mi vida ahora mismo si alguna nimiedad de mi pasado hubiera sido diferente. Sabemos que el pasado nos ha hecho fuertes, los momentos de sufrimiento nos han curtido y los momentos de felicidad nos han hecho seguir adelante, pero ¿Qué pasa cuando volvemos atrás constantemente? ¿Cuando pensamos que el pasado fue mejor?

Como dice la canción, ¿Deberíamos decir adios al pasado? ¿Escribir un punto y aparte en nuestra vida? ¿Pasar de página o de capítulo? ¿Sería realemente algo bueno? Creo que es imposible dejar de mirar atrás pero también que es imposible seguir adelante sin pasar página, entonces ¿Qué debemos hacer? Todos tenemos un punto de partida definido y un punto de llegada que intenamos definir constantemente. A veces nos perdemos este maravilloso viaje que es la vida pensando en lo que haremos mañana, dentro de un año o planeando nuestra vida. En definitiva, gran parte de nuestra vida nos la pasamos esperando ese momento oportuno en el que, se supone, haremos lo que siempre quisimos hacer. Sin embargo, ese momento llega y no nos damos cuenta o creemos que no es lo suficientemente bueno para nuestros planes. Siempre queremos más, algo más perfecto.

"La vida es lo que te pasa mientras estás ocupado en hacer planes" Jhon Lennon

La mayoría de las personas viven pensando en el pasado, en los errores cometidos, en los puntos de inflexión, de grandes decisiones que no sabemos si fueron las adecuadas. La otra parte del mundo vive pensando en lo que vendrá, en el momento de las grandes decisiones, planean, reflexionan y atan todos los cabos para, llegado el momento, tomar la decisión adecuada. Así, solo queda una parte ínfima de la humanidad que prefiere vivir el presente, no siguiendo la máxima "Carpe Diem" sino disfrutando de las pequeñas cosas que el día a día se nos ofrecen. ¿Cuál de estas posturas es la más productiva, correcta o mejor para nuestra calidad de vida? Supongo que cada uno intenta hacerlo lo mejor que puede. La vida, para mi, es un juego del que no tenemos las reglas, nadie nos ha dicho cuál es la mejor forma de vivir, cómo seremos felices o cuándo llegará Nuestro Momento. "

"En la carrera la fatiga es normal, por eso hay que parar a respirar. Mira, el final es para todos igual" Violadores del Verso


No sé cual será la mejor solución. Supongo que hay que tener en cuenta el pasado en la medida en que gracias a él somos lo que somos, mirar hacia el futuro para hacer realidad nuestras metas o sueños y vivir el presente tal y como nos hace feliz y como nos gustaría recordarlo en un futuro.

"Después de todo sé que nada es permanente y que al impaciente se le olvida la miel del presente" Violadores del Verso

7/9/08

¿Qué Tal? ¿Te Ha Gustado?

¿Por qué los hombres siempre lo preguntan? Supongo que muchas veces es inseguridad o puede que solo curiosidad, pero vamos a ver, llevo media hora gimiendo ¿tú que crees? ¿Me habrá gustado o no?

Hay hombres que se preocupan demasiado por la duración del coito, por los movimientos, por la intensidad de los gemidos... de lo que parecen no haberse dado cuenta es de que cada pareja sexual es diferente. No podemos valorar una actuación por la intensidad de los gemidos porque hay mujeres que no gimen, respiran más fuerte simplemente; hay otras que gritan; otras que gimen poco aunque estén llegando prácticamente al cielo... el abanico de posibilidades es tan grande como el número de mujeres hay en el mundo. Incluso, me atrevería a decir, que dentro de una misma mujer pueden darse todas esas conductas dependiendo del lugar, de la situación, del momento... es tan subjetivo que entiendo que nos pregunten ¿Qué tal? ¿Te ha gustado? ¿Te has corrido?

El problema de esa pregunta es la última parte. Las mujeres, por lo general (siempre hay alguna afortunada por ahi) no tenemos un orgasmo por cada relación sexual que tenemos (ojalá). Si hablamos de orgasmos a través del clítoris probablemente sea más fácil, pero orgasmos vaginales, eso es otra historia. Conozco a muchísimas mujeres que no lo han tenido nunca (yo misma). Por eso, cuando nos preguntan si nos hemos corrido nos encontramos ante una encrucijada. Te puedo decir que sí, que me ha gustado, pero muchas veces cuando les dices que no te has corrido se quedan descolocados y quieren hacer que te corras. Eso a veces está bien, pero ¿cómo le explicas que solo el hecho de la penetración ya te gusta, que no es necesario tener que llegar al orgasmo siempre? no lo entienden.

Entonces, tú estás super a gusto después del coito. Es el típico momento en el que quieres tumbarte y relajarte, disfrutar del momento en SILENCIO. Pero no, porque él se empeña: 1) en que te corras; 2) en hablarlo. ¿No podemos dejarlo para después? Dame solo 5 minutitos y ya hablamos de lo que quieras.


También podemos encontrarnos con el típico motivado. Que sí, que está muy bien que se preocupen más de que tu obtengas placer que de otra cosa. El problema está en que algunos, no digo todos, no entienden que, aunque a las mujeres no se nos levante ningún miembro, una vez que nos corremos tenemos que darle tiempo a nuestro sistema nervioso para que se recupere. Y quieren que tengas un orgasmo tras otro, tras otro, tras otro. Al final la zona vaginal está tan irritada que apenas puedes ponerte las braguitas. El otro tipo de motivación es la duración. Dios mio, hay polvos interminables. Chicos, por favor, los polvos de 2 horas cansan, aburren incluso. Yo pensaba que era rara, que solo a mi se me irritaba la vagina de tanto "mete-saca" pero no. Una vez más, he encuestado a las féminas que me rodean y ¡sorpresa! nos pasa a casi todas lo mismo. Una vez que nos hemos corrido (aunque suene muy mal) seguir un rato nos gusta (depende de la mujer supongo) pero llega un momento en el que el gusto se convierte en aguante y el aguante en aburrimiento.

Nadie sabe donde está el momento justo, depende de la pareja, supongo. Es bueno hablar de ello para llegar a un placer conjunto, pero ¿tiene que ser justo después del polvo? no, por favor.

P.D: todo lo anterior se refiere a un número reducido de mujeres (al que yo tengo acceso) también habrá mujeres a las que los polvos de 4 horas les encanten, que tienen la capacidad de correrse 6 veces seguidas y a las que les gusta hablar después del coito.,incluso dependiendo del día habrá mujeres que les apetezca una u otra cosa... No quiero que tomen ninguno de mis post como generalidad. También hay tios que lo hacen genial, que lo entienden a la perfección y saben cuál es el momento justo. Depende de uno y de otro. El sexo es cosa de dos, y cada componente de ese dos es una singularidad.

(Thanxs Lio!)