4/9/08

Sex and The City

Hace ya casi una semana estoy enganchadísima a la serie Sex And The City, también conocida como "Sexo en Nueva York". Hasta que me puse a verla, la verdad, no me llamó en absoluto la atención. De hecho, siempre pensé que era una chorrada de serie. En cierto modo aún sigo pensando que lo es. Cuatro amigas cuyo hobby favorito es hablar de hombres, analizar sus relaciones amorosas y comprarse ropa y zapatos, en principio, no promete demasiado. No se parece mucho a mi vida, la verdad. Tampoco con la vida que quiero llevar dentro de 10 o 15 años. Pero es divertida y, en cierto modo, en la vida de toda mujer mucho de su tiempo es invertido en hablar de sexo, relaciones y de ropa.


Tarde o temprano hasta las mujeres menos femeninas respecto a ropa, maquillaje, zapatos y bolsos (vease yo misma) acaban cediendo. Siempre hay algún momento de cotilleo y de tonterías varias. Lo siento, pero hasta la mujer más inteligente, poco superficial, elegante, etc etc finalmente saca su vena femenina y marujea un rato con sus amigas/os.

A pesar de ello, no debemos olvidar que muchas veces los hombres son las peores marujas que puede haber. Porque nosotras somos víboras pero ellos pueden llegar a ser crueles. Es una verdad absoluta que las mujeres somos unas cotillas y unas zorras, competimos constantemente con las demás y muchas veces envidio a los hombres porque sus relaciones son mucho más sanas entre ellos. Son "coleguitas". Ahora, al igual que entre nosotras está el típico drama rollo "porque me ha contado X que me has puesto a parir, si tienes algo que decirme me lo dices en la cara eh? eh?", entre ellos está el rollo "caballeresco": "¿Estás mirando a mi piba? ¿eh? ¿eh?

Es cierto, ¿para qué negarlo? todas hemos puesto verde a alguien en algún momento de nuestra vida. Sin embargo, los hombres también lo hacen (y bastante a menudo a demás) pero eso no se dice ni se comenta. Ante la evidencia de que algunos de nuestros amigos hayan estado cotilleando toda la tarde ante unas cervezas las mujeres nos mostramos bastante incrédulas, nos sorprende.

Siempre pensamos que hablarán de fútbol, de culos, tetas y poco más. Pero en realidad, muchas veces (no con tanta frecuencia como la mayoría de las mujeres, eso también es cierto) se cuentan cotilleos sobre amigos desaparecidos ("esa novia que se ha echado, por lo visto hace poco le montó un pollo que te cagas en el bar solo porque habló con la Silvia") o de posibles polvos ("Pues Marta está de puta madre, además me han contado que ya no tiene novio" o "¿Que si María tiene novio? Si, tio pero es un imbécil, van a durar lo que yo te diga") y un largo etc.

Los hombres se ríen de las mujeres que ven series como Sexo en Nueva York. Pero estoy segura de que si hicieran una serie de cuatro amigotes que se pasaran el día hablando de tías, sexo y fútbol, ellos la verían. Apostaría por ello.

Y yo, que quieren que les diga, me parto con los comentarios de Samanta, con la ingenuidad de Charlotte, los comentarios afilados de Miranda y la vida amorosa de Carrie...

P.D: Buscando una imagen para incluir en el Post he desubierto que, de hecho, la adaptación de la serie en versión masculina está en marcha: "Manchild". Ya veremos qué tal se les da el lado opuesto de la historia.


3/9/08

Si No Me Apetece, No Me Apetece



Gracias a Dios las confesiones entre amigas no han pasado (ni pasarán, espero) de moda. Hace tiempo que me viene preocupando un estado de ánimo que, para mi, no era normal: la apatía sexual. Hay temporadas o épocas en las que no me apetece si quiera un pequeño roce sexual. Pensaba que era la única, pero después de encuestar a casi todas las féminas que me rodean resulta que es un sentimiento general. Que hay momentos en que, simplemente, no nos apetece. Los hombres esto, por lo general, no lo suelen entender y para ellos un "no me apetece" repetido en más de 2 ocasiones consecutivas se traduce en: no me gustas sexualmente, la relación ha perdido la pasión, etc etc.

Al final resulta que los hombres también se rayan con estas cosas. Se sienten rechazados sexualmente y, esto, afecta a su "ego", "hombría" o qué se yo. Lo peor de todo es que, después de contrastar experiencias, hay hombres a los que por mucho que les digas que no te apetece y tal siguen intentándolo y les da igual lo mal que tú te sientas. Sé que no lo hacen con mala intención, con la intención de hacernos sentir mal. A lo mejor es que piensan que nos pasa algo similar a ellos: con un poco de magreo y cuatro besos bien dados se les levanta y ya no hay quien les pare. Pues no señor, a las mujeres no se nos levanta nada. Si mi libido está más o menos al nivel del metro de la línea 6 (es decir, muy muy abajo) no va a subir de repente.

Pero claro, muchas veces cedemos por complacerle, por no hacerle sentir mal. Pero ¿y luego? resulta que algunas mujeres se quedan echas polvo y no saben porqué, tienen ganas de llorar incluso. Yo creo que es simplemente porque han hecho algo que realmente no les apetecía y es como un engaño a sí mismas. ¿Y ellos? tan campantes, a gusto tirados en la cama sin siquiera caer en la cuenta de que su estupendo estado de ánimo y relajación ha sido conseguido a costa de que otra persona se sienta mal. Por que no digo que tengan la culpa los hombres, pero es algo que deberían saber. Estoy segura de que, en la mayoría de las relaciones, ellos no se dan cuenta de esto. Si a que ellos no se plantean que su pareja pueda tener un nivel de libido = 0 en determinados momentos, le sumamos que muchas no dicen nada, ni se lo explican, tenemos una ecuación perfecta de incomunicación y frustración por ambas partes.

No quiero generalizar, también hay hombres con épocas de "apatía sexual" (menos, pero los hay) o que entienden que no nos apetezca y lo respetan. Pero, hablando de los que no lo entienden, el estado de ánimo de la mujer empeora cuando ve que a su pareja sexual le da igual el hecho de que a ella no le apeteciera, el hecho de que nos sentimos mal teniendo relaciones sexuales sin ganas. Puede que no apetezca y luego nos entren unas ganas impresionantes de echar un polvo, claro que sí. Pero por lo general si no apetece, no apetece. Y claro, llegan las discusiones: hace una semana que no echamos un polvo, ¿cómo crees que me siento yo? (dice él) y ella: pero si no me apetece ¿qué quieres que haga? ¿te da igual que echemos un polvo aún así? y bla bla (largo etc) al final, por lo general, la mujer cede porque piensa que no es normal que no le apetezca. Pues no señoras, es normal.

Lo peor de la historia es que estas épocas suelen darse (por lo que he sacado en claro de mis "encuestas") cuando la relación lleva ya largo tiempo y puede estar algo desgastada. Cuando en muchas parejas el sexo se convierte en algo monótono y en el que cada uno va a lo que va: a tener un orgasmo. Perfecto, él se lleva su premio, pero nosotras, después de 15 minutos de "mete-saca" no hemos sacado nada en limpio. Porque si por lo menos tuviéramos un orgasmo la cosa cambiaría.


He llegado a la conclusión de que las mujeres nunca, nunca (repito NUNCA) deberíamos hacer eso. Las cosas se hablan y si no lo entiende pues a freir chuchangas, como se dice en mi islita. No sé cual es la causa pero muchas mujeres tienen en mente que debemos complacer sexualmente a los hombres. No sé si es por algún gen que nos queda de la época en que vivíamos en cuevas o porque la sociedad nos hace ver algo así. Lo que sí se es que es super machista y que no debería ser así. Si no apetece, no apetece. Y punto.

También podemos ponernos en el lado contrario. Cuando a un hombre no le apetece echar un polvo, que tiemble el mundo. La mujer, por lo general tampoco lo entiende. Se pone "llorosa" y comienza el: pero ¿qué pasa? claro, ya no te gusto. ¿No te atraigo físicamente? y él: que no es eso, que estoy cansado. y ella: pero si siempre te apetece...

Ese es el momento clave, en el que la parte que lo intenta comienza a intentarlo con más ansias. El punto de inflexión en el que todo cambia es en la parte que recibe los besos, las caricias y las intentonas: si es un hombre probablemente la mujer se lleve consigo un buen polvo. Si es una mujer, simplemente hay un polvo. ¿No han notado la diferencia entre un polvo en el que ambas partes lo desean, en el que los cuerpos parecen tener vida propia, en el que la mente se nubla... y otro polvo en el que simplemente prima la necesidad física de "descargarse" por alguna de las partes?

Una amiga me decía: es que yo prefiero echar un polvo, aunque no me apetezca, a "empujarle" (no sé si usó este término u "obligarle") a tener que masturbarse. Ante estos, queridos lectores, mi cara se contrajo hasta límites insospechados, pensé que nunca volvería a recuperar mi expresión normal. Me quedé blanca y, por supuesto, flipada. Puede sonar catastrofista y bastante mal, pero creo que hemos pasado de un machismo en el que el hombre incluso podía obligar a su mujer a complacerle sexualmente a otro machismo en el que nos "obligamos", convenciéndonos de que es lo correcto, nosotras mismas. Y a todas estas ellos no se enteran de la misa la mitad porque, como siempre, las mujeres no abrimos la boca y les dejamos en la inopia más absoluta al respecto.

El sexo es algo que debería ser disfrutado cada vez que lo ponemos en práctica. No una "obligación de pareja".

1/9/08

BlogDay 2008!




Soy una bloguera horrible.. Acabo de enterarme de que hoy es el Blog Day. Como buena anfitriona tengo que reomendaros los que para mi son los 5 mejores blogs que he leído, que leo o que he descubierto por ahi. Pues bien, aunque tengo una lista como de 20 blogs que leo a menudo (y aunque debería estar estudiando) me apetece un montón! Además de los ya recomendadísimos Chapi Escalata, Imbecilidades de Lo Habitual y El Cuarto Sin Ventana (links a la derecha del blog) tengo unos cuantos más que me gustaría leyeran algún día, en un ratito:


- Regina ExLibris: cargado de ironía y de anécdotas que, como mínimo, hacen que sonria. Regina, librera, te cuenta el día a día en su librería a la vez que te recomienda uno o varios libros. De lo mejor para reir, aprender de literatura y para entender un poco a esas personitas que nos pueden ayudar a encontrar Nuestra próxima lectura.

- Crónicas desde Tokio: interesantísimo blog con fotografías, indicaciones y mil anecdotas en Tokio. El autor, un nómada sin remedio, comienza su blog con la siguiente frase: Hay gente que dice que llegada una edad es hora de asentar la cabeza. Decepcionémosles.
Juzguen por sí mismos.

- Diario de Superwoman: botácora de una super mamá que, con dos pequeñas criaturitas a cuestas, en el que más de un día me he encontrado agradables sorpresas. Hablando de todo un poco, podemos aprender mucho de ella.

- Ni Libre Ni Ocupado: gran blog. Ganador del premio al mejor Blog 20minutos en 2006. El autor es un taxista madrileño que, simplemente, cuenta sus experiencias de cada día. Hay que ver la fauna que hay por ahí suelta.

- Perdonen las Disculpas: llegué a él a través del "diario de Superwoman". Magnífica lectura, me encanta leerlo en cuanto es actualizado.

Ya me dirán que opinan!! Igual debería haber dividido en secciones los blogs (rollo: ciencia, literatura...) pero como la mayoría son blogs para aprender de las personas y no para absorver información sin más no sabía muy bien cómo hacerlo.

Un beso para todos, ahora sí, hora de estudiar! Piensen mañana en mi, mientras sufro en el horrible examen de Derecho Tributario II y deséenme suerte!

¿Te he Contado Ya Lo que Me Pasó Ayer?

Acabo de leer este post y, reflexionando sobre ello, he llegado a la conclusión de que las personas no nos entendemos. Nunca lo haremos. Puede que encontremos un espejismo de entendimiento, un punto medio en el que todo va bien, pero si realmente explicáramos cada cosa que decimos nuestro interlocutor quedaría mudo del asombro. Cierto es que hay cosas que solo tienen un significado, pero muchas veces no es así. Tal y como ocurre en el post que leí, podemos mantener una conversación aparentemente coherente y no estar enterándonos de nada.

Buscando un término medio de comunicación, descubrí (más bien asimilé) que podemos clasificar a las personas, muchas veces, por lo que sale o no de su boca.

Así, podemos encontrarnos (más bien tropezarnos) con personas que lo explican todo y que te cuentan absolutamente TODO lo que se les pasa por la cabeza, tanto si es interesante como si no. Comienzan a explicarte lo que les pasó en la panadería pero, claro, primero tienen que contarte qué ropa llevaban, lo que pensaron por el camino, con quién se encontraron y, por supuesto, quién es esa persona, con antecedentes penales incluidos. Este tipo de personas, cuya incontinencia verbal no siempre es incómoda, no sabe resumir. Simplemente, creen que todo es importante, lo cual, en cierto modo está bien pero hay días en los que es insufrible.

Por su parte, también están l@s MUTIS, es decir, las personas que no dicen "esta boca es mia". Que puedes conocer desde hace años y de repente caer en la cuenta de que no sabes casi nada sobre sus opiniones o su vida en general: ¿Tiene hermanos? ¿Le gustan los macarrones? ¿Qué bebe cuando sale de fiesta? ¿Sale de fiesta? y, en resumen, ¿Cómo es? ¿Le gusta viajar? ¿Le gusta leer?
En realidad son datos básicos de una persona con la que has mantenido una relación durante varios años, pero no lo sabes. Ese es el momento en que empiezas a preguntar, pero claro, la otra persona, acostumbrada a no soltar prenda se siente incómoda. Supongo que a mi también me pasaría si no fuera porque respondo todo lo que me preguntan sin cuestionarme el porqué. No obstante, si tienes una relación de "colega" o "conocido" en el momento en que empieza a fusilarte a preguntas lo mínimo es que flipes y cuando reaccionas ya empiezas a sentirte incómodo.



Todo esto me llevó a pensar que los humanos estamos obsesionados con guardarnos información, con mantener una parcela de intimidad que nadie más sepa que está ahi. Queremos controlar el flujo de información que sale por esta boquita nuestra. Porque hasta las personas que mas hablan tienen secretos, porque hasta ese amigo que no para de hablar en 2 horas guarda información reservada. Información que cree es más suya, más íntima.

Muchas personas no son capaces de conectar con las personas que son más herméticas por eso, porque quieren información sobre ellas y, al no recibirla, se aburren, pierden interés, porque la información para ellos es sumamente importante (o eso parece). Las personas herméticas, es cierto, a veces desesperan porque hay que sacarles la información a cucharaditas, porque no queremos compartir información gratuitamente, es decir, no te voy a contar hasta mi último pensamiento si tú no me cuentas ni lo que hiciste ayer. Pero cuando te cuentan algo, sabes que es importante. No malgastan saliva contándote chorradas, por eso en cuanto abren la boca te sientes especial. Porque así te demuestran que confían en ti, que eres importante.

No por ello hemos de pensar que los que te cuentan su vida en cuanto se presentan son un libro abierto y asumirlo, sin más. Detrás de esa cascada de palabras esconden algo de suma importancia: su mundo, su visión de la vida. Llegar hasta ese manantial es algo increíble porque te sorprenden. De repente un día llegan y te dicen: ayer me acabé de leer un libro sobre el cambio climático/la guerra de vietnam/Nietsche/los filósofos griegos... o te dicen: buah, me encantaría irme de viaje a la Antártida. Y cuanto menos tú te sorprendes. Ahí empieza una conversación que hace que no salgas de tu asombro porque te cuenta y te explica y, joder, aprendes un montón sobre esa persona en apenas media hora. Mucho más que las ochocientas mil horas que te has pasado escuchando historietas variadas sobre el día a día.

Sé que jamás encontraré el punto medio (yo soy de las que padecen incontinencia verbal) pero creo que todos deberíamos poner algo de nuestra parte y, sin pasarnos de hablar, llegar a un mínimo entendimiento. Que si hay un malentendido y lo notas, lo expliques, pero no todo merece ser comentado.

"Nunca Tantas palabras dijeron tan poco"

"Hay miradas que no necesitan explicación"

29/8/08

I Wish Me A Happy Birthday!

Hoy es mi cumpleaños.. Cumplo 22 añitos nada mas (y nada menos). Mi madre siempre me cuenta que nací un sábado a las 6 de la tarde después de muchos intentos de retenerme en su vientre y postergar el parto. Apenas tenía 7 meses cuando, desesperada, decidí acabar con la espera y abrirme paso, con mi kilo 700 gramos de peso, hacia el mundo. Lo que encontré no me lo esperaba. Para empezar una torta en el culo. Para seguir 2 meses de incubadora. La vida a través de esos cristalitos no es nada agradable, sobre todo si apenas puedes abrir los ojitos.



En fin, hace ya 22 añitos de eso.. y mirando hacia atrás, la verdad, me siento muy feliz. He vivido muchas cosas, tanto buenas como malas, pero incluso las malas las recuerdo ahora con cariño o con una sonrisa en la cara. Muchas personas han pasado (y pasarán, espero) por mi vida, muchos lugares han desfilado ante mis ojos y no me canso de ello. Me deseo un año lleno de nuevas personas, de nuevos lugares y de nuevas vivencias. Para seguir creciendo como persona, para seguir mi camino y para que cumpla muchos más rodeada de todas esas personas que me quieren, me apoyan y me ayudan cuando más lo necesito. Pero sobre todo (aunque no creo que lo lean) de mis padres porque, a pesar de que sé que es tipiquísimo, me han apoyado en todo lo que he querido hacer y han estado ahí siempre. Y de mi otra familia, de la que espero no separarme nunca. Les quiero con toda mi alma.

A todos ellos Gracias.

Y a todos los que leen este blog, mil gracias, porque sin ustedes este blog no existiría (aunque no comenten!). Un beso enorme!

27/8/08

[ ? ]

Crecemos. Crecemos y crecemos sin saber cuando llegará el tope, cuando llegaremos a ser una persona completa y de la que nos sintamos orgullosos. Engañarse a uno mismo es el peor de los engaños pero lo hacemos constantemente. Dejarse llevar por la corriente no es tan divertido como yo pensaba, llega un momento en el que quieres volver a controlar las cosas y ya no puedes, se hace cuesta arriba, cada día que pasa es más difícil y cada día te sientes más apartado de tu vida, de tu mundo, del mundo en general.

Un día te levantas, te miras al espejo y, en realidad, te das cuenta de que no sabes qué cojones estás haciendo con tu vida, no sabes lo que quieres, a donde quieres ir ni con quién quieres hacerlo. Solo sabes que necesitas cambiar, no sabes el qué, pero lo necesitas ya. Pasas días pensandolo y meditándolo y, cuando parece que tienes una idea de hacia donde quieres dirigirte (ni siquiera a donde quieres llegar) resulta que no tienes ni idea de cómo hacerlo. Supongo que este estado de confusión es relativamente normal, que a todos nos llega el momento de tener que decidir por nosotros mismos.

Ese momento ha llegado y nunca imaginé que fuera tan difícil afrontarlo. Aquí, allá, irme, quedarme, cambiar de aires, de gente... quizás empezar de cero sea la respuesta pero... ¿estoy preparada para algo así? igual el cambio necesario es simplemente encajar en algún sitio, con algunas personas. Sinceramente, ahora mismo no siento que encaje con nadie y en ningún sitio. Los indicios que creía me señalaban esta circunstancia no lo eran y ahora me siento más perdida aún. Así que no solo es el plano profesional lo que me preocupa, también el personal me tiene algo descolocada.



Nunca me habia pasado algo así. Supongo que siempre habia sentido una integración total entre las personas a las que quiero. Antes estaba mucho más segura de mi misma y cada vez lo soy menos. Al contrario que el resto del mundo, que con los años se quiere más, yo con los años me planteo más cosas sobre mí misma. Dentro de poco será mi cumpleaños y, aunque soy de esas que piensan que es un día especial y único para el cumpleañero, no sé si estoy preparada para enfrentarlo. Que sí, que sé que son solo 22 años, que tengo toda la vida por delante y frases hechas similares. No es por la edad. Es más por este último año de mi vida... Hago balance desde que cumplí los 21 y siento un enorme vacío en este año. Como si hubiera estado de lo más dispersa, no soy capaz de concentrarme en nada, de mantener una relación normal no soy capaz de ser yo misma.

En mi otra vida, cada vez soy más yo misma. En esta, cada vez pinto menos. O esa es la sensación que tengo en mi interior. Es como si cada día que pasa desapareciera un poquito más de escena hasta que llegue un día en el que sea invisible y ya sea hora de cambiar, de, valga la redundancia, desaparecer.

La confusión es un estado que a ningún ser humano agrada. Nadie se siente cómodo cuando tiene demasiados caminos que tomar y la inseguridad que conlleva el pensar que nos podemos equivocar. Y sin embargo, no es tan importante. La vida es un continuo ir y venir, hoy aqui y mañana quién sabe donde. Llevo varios días queriendo escribir algo sobre el accidente de avión de Barajas de la semana pasada pero, en realidad no sabía qué decir. Creo que en estos casos sobran las palabras. Pero solo de pensar que podría haberle pasado a cualquiera ha sumado un nuevo punto a mi confusión. La vida es demasiado corta, pero nos empeñamos en pensar que no lo es, que tenemos todo el tiempo del mundo. Nuestra vida está mal diseñada para los que quieren aprovechar ese poquito tiempo que se nos ha dado. La sociedad no nos permite disfrutar, estamos programados para estudiar y luego trabajar. Hipotecas, letras, responsabilidades. ¿Qué hay de disfrutar los apenas 50 años hábiles que tenemos?

Sé que me estoy yendo por los Cerros de Úbeda, como dirían algunos, pero también le he dado vueltas a esto. Dejarlo todo. Huir, largarme lo más lejos posible y empezar a vivir como yo quiero, sin ataduras ni compromisos. Pero siempre está el: "no puedes irte ahora, solo te quedan 3 asignaturas para acabar la carrera", o el "No puedes irte, ¿Qué pasa con el piso? ¿Qué pasa con tus padres? ¿Cómo vas a buscarte la vida sola? necesitas encontrar trabajo" y bueno, ¿Qué pasa conmigo? Al final todo se convierte en: Bueno, acaba la carrera, encuentra un trabajo y, cuando estés asentada, ya decidirás lo que hacer.

No quiero que piensen que no me gusta mi vida, está bien. Pero necesito algo más y cada vez la sensación es mayor dentro de mi, me consume, va provocando un vacío cada vez mayor. Y lo peor es que no sé cómo solucionarlo. Ya no sé cómo hacer para sentirme bien. Las pequeñas cosas me alegran la vida pero eso tampoco es suficiente, mi ánimo para mantenerme en pie es cada vez menor y no sé cómo coño salir de este agujero en espiral que me succiona poco a poco. Espero ser lo suficientemente inteligente y fuerte para poder salir sola de este atolladero de preguntas sin respuesta, de sensaciones de vacío y de sentimientos de rechazo.

Puede que lo escrito hasta ahora sea injusto para las personas que me rodean pero.. ¿como evitar sentirse solo rodeado de gente? ¿cómo controlar estos sentimientos? Preguntas sin respuestas que forman parte de mi gran revoltijo de dudas.

17/8/08

Las Virtudes (o no) del Poliamor




El libro "Las virtudes del poliamor" de Yves-Alexandre Thalmann cayó en mis manos hace poco a raíz de un post de Chapi Escarlata en el que hablaba de la monogamia y de si los humanos somos monógamos por naturaleza o solo por imposición social.

Lo empecé a leer con mucha curiosidad porque es un tema que ha llamado mucho mi atención últimamente. Creo que, en realidad, somos monógamos porque la Iglesia Católica, la sociedad y una moral impuesta nos ha enseñado que lo somos. Los seres humanos, por naturaleza, no somos exclusivos sexuamente hablando. En las tribus y las comunidades más antiguas los hombres se dedicaban a diseminar su carga genética en todas las mujeres que podían y ellas elegían al macho que más les convenía para tener hijos. Los hombres quedaban al cuidado de la mujer mientras ésta estuviera embarazada y proporcionaba sustento alimenticio a los niños hasta que se valían por sí mismos. Pero en ningún momento se ceñían a una única pareja sexual.

La poligamia, legal en la mayoría de los países árabes, es una práctica que es, en ellos, no solo permitida sino recomendable. No obstante, los poliamorosos no son poligámicos, no hay que confundir los términos. No lo son porque los primeros defienden ante todo la igualdad y el respeto entre los componentes de una pareja y los segundos dan un papel superior al hombre en todo caso, entre otras cosas.

Tampoco se debe confundir a los poliamorosos con personas promiscuas o que tienen muchas parejas sexuales sin compromiso. Ésta es una creencia muy extendida entre nosotros. Antes de leer este libro yo misma lo pensaba. Los poliamorosos son personas que tienen varias relaciones de pareja simultáneamente. Cuidan mucho sus relaciones sexuales precisamente por eso, porque involucran a sus otras parejas en las posibles consecuencias de una enfermedad de transmisión sexual.

Además, los poliamorosos defienden la sienceridad (que no la total transparencia) como valor "superior" en sus relaciones. Cada pareja sabe de la existencia de las demás e incluso pueden llegar a conocerse. Se deduce de todo ello, que los celos no tienen cabida en estas relaciones.



Al principio todo me parecía genial y estaba de acuerdo con muchas de las cosas que cuenta el autor. Sin embargo, llegó un momento en el que descubrí que, definitivamente, yo no soy una poliamorosa. Me explico, cuando una persona poliamorosa con pareja se enamora de otra persona debe frenar esos sentimientos, no por fidelidad o cualquier otro compromiso con su pareja, sino para no entregarse por completo a ese sentimiento. Cuando nos enamoramos lo único que queremos es estar con esa persona, compartirlo todo con ella y no pensamos más que en ella. Eso puede conllevar que dejemos a nuestra anterior pareja por un sentimiento que, sabemos, es pasajero, que llegará un momento en el que se atenúe y puede que desaparezca. Por eso los poliamorosos no ponen en riesgo sus anteriores relaciones por enamorarse de otra persona, controlando todo lo que conlleva (sentimientos, sensaciones, arrebatos pasionales, etc). Pues bien, desde mi humilde posición de persona poco experimentada en la vida y demás considero que, al hacer esto, despojaríamos de toda la magia al amor. Lo más bonito de enamorarse es la entrega del principio, las mariposas en el estómago, pensar siempre en él/ella... si me quitas eso, casi que prefiero no enamorarme porque reprimirme en este aspecto me parece incluso más duro que reprimirme sexualmente.

Por otro lado, me parece agotador ser poliamoroso. Tienes mucha responsabilidad con tus parejas, tienes que ser equitativo con ellas, no puedes dar más a una en detrimento de otra. Además, si ya puede ser duro que tu pareja te cuente que se acuesta con otra persona no quiero imaginarme lo duro que debe ser saber que se va de fin de semana romántico con otro/a hombre/mujer o tener que consolarle porque le van mal las cosas con otra de sus parejas. No me considero una persona celosa y cualquiera que lea este blog podrá decir que soy una persona bastante liberal al respecto (por lo menos eso considero yo) pero me parece demasiado doloroso llevar una situación así.

Todo aquel que piense que el poliamor es una salida fácil o que es el paraíso sexual, que se olvide de estos tópicos. A los que critican a estas personas les diría que, personalmente, me parece más moral tener varias parejas pero ser sincero con ellas y que todo quede claro desde el principio, que una persona que engaña sexual o sentimentalmente a su pareja por no hacerle daño, porque no le abandone o por lo que sea. Es mucho más valiente la primera opción.

No obstante todo lo anterior, no me confieso poliamorosa. Creo que cuando me enamoro no soy capaz de llevar otra relación simultánea porque, en realidad, solo quiero estar con una persona en el mundo en ese momento. No digo que no podamos querer a varias personas a la vez, claro que podemos. Pero a distintos niveles. Hablo en primera persona porque no me atrevo a generalizar, pero creo que a mi me pueden gustar varias personas a la vez pero si media el amor, desaparece el mundo y todo lo demás. Ahora, si alguna persona puede hacerlo, es feliz así y decide llevarlo a cabo, me parece perfecto. Hay que ser muy valiente para ser un poliamoroso de cara a la sociedad. Se enfrentan a críticas de muchos frentes distintos, a marginaciones, a malas miradas, al rechazo en general. Pero aún así, siguen adelante. Por todos ellos ¡Bravo!


"Amar a una persona es demasiado poco, y es demasiado superficial amarlas a todas"
S. Kierkegaard

MTV contra la Anorexia en Suecia

Os dejo aquí el video de un anuncio que ha grabado la MTV en colaboración con la Organización de Anorexia y Bulimia de Suecia. El video refleja, desde mi punto de vista, a la perfección estas enfermedades. Cada vez que lo veo se me ponen los pelos de punta.




La chica que sale de espaldas al espejo al final padecía anorexia durante la grabación del anuncio. Su aparición era parte de una terapia de recuperación y aceptación.